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Quedó al descubierto este fin de semana el saqueo de recursos naturales en el Refugio de Vida Silvestre La Flor, con la divulgación en las redes sociales de imágenes que muestran a grupos de personas sacrificando tortugas paslama y extrayendo sus huevos.

Pobladores cercanos a este santuario nacional de tortugas confirmaron a El Nuevo Diario que estas costas en las que anualmente anidan más de 150,000 quelonios, permanecen accesibles desde hace más de dos meses.

“Acá los pobladores ingresaban desde hace más de dos meses sin restricciones, recolectan huevos de tortuga”, explicó una habitante de Ostional que por temor prefirió el anonimato.

Los invasores del refugio han sacrificado a las tortugas para vender su carne. Lesber Quintero\END

El poblador agregó que en las costas no existía vigilancia y que nadie les impedía extraer los huevos que las tortugas desovaban en sus nidos y detalló que el escándalo surgió este fin de semana con personas que llegaron de Managua y otros lugares a capar y sacrificar a las tortugas.

“Nadie había dicho nada del aprovechamiento de huevos que se estaba permitiendo abiertamente en La Flor, porque nos beneficiábamos todos los pobladores, pero el problema surgió entre la noche del viernes y la madrugada del sábado con gente que vino de Managua y Tola a capar las tortugas para extraer sus huevos y tras sacrificarlas también buscan comercializar la carne”, explicó otra lugareña.

El refugio de Vida Silvestre La Flor, se localiza a 22 kilómetros del casco urbano de San Juan del Sur, sobre la carretera de la comunidad de Ostional, cercana a la frontera con Costa Rica.

Al lugar se habían asentado decenas de grupos de personas en champas que extraían centenares de huevos y quienes ingresaban al lugar para observar el espectacular momento en que las tortugas salen del mar para anidar en las costas, lo hacían  bajo su propios riesgos ya que no existía vigilancia.

“Yo fui hace 45 días a eso de las 8:40 p.m. y al pasar por la casa hacienda que está en la entrada del refugio, La Flor los efectivos del ejército me recomendaron que tuviera cuidado que la playa estaba tomada porque gente que llegó de otros puntos del país y que corría riesgo”, explicó un empresario sanjuaneño.

Sobre estos lamentables acontecimientos, la jefatura del Cuarto Comando Militar del Ejército, tras ser consultados respondió que el caso le corresponde a la Policía de Rivas y únicamente revelaron que en las costas habían  establecido cerca de mil personas.

El Nuevo Diario también trató de conocer la versión oficial de la Policía Nacional de Rivas y se informó que darían una nota de prensa.