•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Los estudiantes de la estatal Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) se solidarizaron hoy con sus compañeros que son perseguidos por protestar contra el Gobierno de Daniel Ortega, en una crisis que ha dejado entre 317 y 448 muertos.

"Nos solidarizamos con aquellos que han tenido que huir del país, con los que tienen que vivir clandestinamente, principalmente con los presos políticos", informó en redes sociales un grupo de estudiantes que fue expulsado del campus de la UNAN-Managua por un ataque armado del Gobierno, que dejó dos muertos, el 13 de julio pasado.

 Lea: Gobierno reconoce 197 víctimas mortales en crisis de Nicaragua

Los estudiantes emitieron el mensaje un día después de conocerse que el defensor de los derechos humanos, Álvaro Leiva, se vio obligado a irse al exilio por "amenazas" contra su vida.

Al igual que Leiva, cientos de estudiantes universitarios que piensan distinto al Gobierno han tenido que huir de Nicaragua o vivir escondidos en "casas de seguridad", para evitar ser "secuestrados" por civiles encapuchados y armados, que operan junto con la Policía Nacional, según organizaciones humanitarias.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha advertido que Nicaragua vive una "tercera fase" de la represión gubernamental, "más ruda, más explícita y burocrática", que es la "criminalización de manifestantes", tras haber reprimido con violencia las protestas en una primera etapa, y aplicar la
"Operación Limpieza" en la segunda, con saldos mortales.

 De interés: Lesther Alemán promete resistencia en las calles

La CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua de "asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos
tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias", lo que el presidente Daniel Ortega ha negado.

"Condenamos todas las violaciones a los derechos humanos que sufren nuestros compañeros", sostuvieron los estudiantes.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega en la Presidencia.

 Además: CPDH: 130 manifestantes están siendo judicializados

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron por unas reformas a la seguridad social, que finalmente fueron retiradas, y se convirtieron en la exigencia de que renuncie el mandatario, después de 11 años en el poder, entre acusaciones de abuso y corrupción en su contra.