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La identidad del cadáver calcinado dentro de la cajuela de un taxi el pasado lunes 6 de agosto en la comunidad de Lechecuagos, en León, aún es una incógnita, mientras la Policía y familiares del obrero del volante están a la espera de los resultados del dictamen del Instituto de Medicina Legal (IML), en Managua.

Una fuente policial confirmó que el caso se encuentra bajo investigación. Además, aseguró que el taxi involucrado y que fue retirado de la vía por los familiares del propietario de dicha unidad, será requisado como parte de las indagaciones.

El taxi involucrado es propiedad de Félix Alberto Torres Machado, de 49 años, de quien se desconoce su paradero y se presume fue asesinado e incinerado.

El taxista Juan Antonio Torres, de 46 años y hermano de Félix Alberto, señaló que su familia no sabe nada sobre el caso y que están a la espera de los resultados del dictamen del IML, que dilucide la verdadera identidad de la persona que fue asesinada.

Torres confirmó que efectivamente el taxi quemado en poder de su familia será requisado por la Policía como parte del proceso de investigación.

Erlin Palacios, uno de los familiares del taxista Félix Alberto, exigió el esclarecimiento del crimen y lamentó la ola de violencia que se vive en el país.

“Este crimen no puede quedar en la impunidad a como ha ocurrido con muchos casos que han quedado sin esclarecerse durante esta crisis sociopolítica que estamos viviendo. Exigimos que se haga justicia”, expresó Palacios.

Uno de los miembros de la Unión de Cooperativas de Taxis de Occidente, R.L. (Unicotaxoc), que aglutina a más de 400 miembros, informó que dicha organización tiene previsto hacer público un comunicado en las próximas horas, así como llevar a cabo una marcha en repudio a la inseguridad que se vive en León y,  particularmente,  para condenar el crimen cometido independientemente de las causales.