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La posibilidad de una propuesta positiva por parte de las autoridades del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, para ayudar al golpeado sector de los porcinocultores, quedó prácticamente descartada en un encuentro que sostuvieron, la mañana de ayer, los granjeros y representantes de esta institución.

Los propietarios de granjas porcinas y de embutidoras esperaban que tras la reunión, la vicetitular del Mific, Verónica Rojas, estableciera una solución para detener las importaciones de carne de cerdo que están afectando a los porcinocultores nicaragüenses, pero hasta el momento no se vislumbra ninguna salida al problema.

Los porcinocultores han denunciado en reiteradas ocasiones unas importaciones de carne de cerdo que han provocando la disminución en las ventas del producto que ofrecen los comerciantes nicaragüenses, al comercializarse a precios más bajos que los fijados por los vendedores nacionales.

“El gobierno dice que protege a los pequeños y medianos productores, pero estamos viendo las cosas al revés. La importación que se está haciendo es de mil 400 toneladas provenientes de Estados Unidos hacia Nicaragua, la que aumenta cada año en 100 toneladas, por lo que esta situación es a largo plazo y nos está llevando a la quiebra”, indicó Milton Arcia, presidente de la Asociación Nacional de Porcinocultores.

Consumo peligroso

De igual forma se refirió al peligro que representa para la población el consumo de la carne procedente de estas importaciones, ya que no se conoce el origen de la misma.

“Estamos hablando de carne prácticamente congelada, que ya se perdió y está deteriorada, y se está vendiendo aquí en los mercados, afectando a todos los que tenemos granjas porcinas. Definitivamente, es carne de tercera y cuarta categoría, mientras nuestras granjas porcinas son de primera”, aseguró Arcia.

Por su parte, la vicetitular del Mific expresó que todo lo que tiene que ver con los permisos fitosanitarios corresponde al Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For, y a la Dirección General de Protección y Sanidad Agropecuaria, Degepsa, que son las instituciones encargadas de dar la certificación y asegurar la calidad de los productos.

También señaló que estas importaciones corresponden a las actividades normales dentro del DR-Cafta, por lo que continuará a pesar de las peticiones de los porcinocultores.

Misteriosos importadores

“Debemos entender que hay nueve importadores dentro de las normas establecidas por el Tratado de Libre Comercio, que tiene su procedimiento. No podemos estar acusando, dando nombres de importadores, los importadores son libres de entrar en el negocio, y lo que tenemos que hacer es una competencia, ¿o no estamos en un libre mercado?”, declaró Rojas.

Ante las preguntas sobre quiénes eran las personas a cargo de estas importaciones, Rojas enfatizó que ésta es una actividad libre y que tendrían que probar estos rumores.