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Un grupo de antimotines y policías armados mantienen como cuartel la vivienda de la doctora Janeth Solórzano, ginecóloga y extrabajadora del sistema de salud nicaragüense, que durante la crisis sociopolítica del país sirvió en su momento como puesto médico para atender a los heridos de los ataques parapoliciales.

El Nuevo Diario intentó comunicarse con la doctora Solórzano o algún familiar pero fue imposible, sin embargo pobladores del barrio indígena de Monimbó confirmaron que se encontraba fuera del país.

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El inmueble de dos plantas está situado en el costado sur de la iglesia San Sebastián, frente al Tiangue de Monimbó, en la Placita del barrio  indígena del barrio del mismo  nombre, es uno de los sitios donde permanecen los policías y parapoliciales.

Uno de los pobladores de ese barrio aguerrido, que pidió anonimato por temor a represalias, lamentó cómo se han apropiado de la casa de la doctora, quien con su esfuerzo y sacrificio iba levantando la construcción poco a poco y a la hora que se la tomaron los parapoliciales no estaba habitada.

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“Ahora esa vivienda es guarida de esos armados encapuchados, quienes tienen energía eléctrica, agua potable, ahí comen y se bañan”, indicó el ciudadano.

Disparos a medianoche

Agregó que a medianoche salen a disparar personas  armadas sin razón alguna y eso mantiene en zozobra a los pobladores que residen en este sector.

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El pueblo de Monimbó levantó barricadas a finales de abril para salvaguardar sus vidas de los ataques de los antimotines y parapoliciales, quienes atacaron sin piedad a los que se mantenían en las barricadas y a las personas que marchaban de manera pacífica, que dejó al menos 35 personas fallecidas.

Desde la Placita, situada en la Plaza Pedro Joaquín Chamorro, se observa a parapoliciales descansando en la segunda planta y en horas de la tarde del pasado sábado 4 de agosto, salieron de ese inmueble para atacar a los  autoconvocados que marcharon ese día en apoyo a los médicos que han sido despedidos de forma arbitraria en los departamentos de Carazo, León y Masaya.

Otro ciudadano que no reveló su identidad, contó que la casa fue tomada desde el pasado 17 de julio. 

Monimboseños temen ser capturados

Pobladores del barrio indígena de Monimbó coinciden que no es normal que la Policía en contubernio con parapoliciales esté al asecho de los jóvenes, adultos que participaron en las protestas  en contra del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

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“La persecución sigue porque por la madrugada pasan patrullas con parapoliciales, quienes andan casa por casa buscando a los jóvenes y adultos que se han manifestado en contra de Ortega-Murillo o que permanecieron en las barricadas”, dijo un joven habitante de un barrio situado al sureste del casco urbano.

Agregó que la mayoría de los jóvenes andan huyendo por temor a ser capturados y torturados por los parapoliciales.

“Si usted pudo ver en las calles casi no hay jóvenes y la mayoría trabajan para ayudar a sus familiares con los gastos de los recibos de agua y luz. Ahora esas familias están desprotegidas”, mencionó el ciudadano.

Mientras que una mujer que se identificó como Alondra expresó que los parapoliciales llegaron a su vivienda para que dijera dónde están los jóvenes que permanecieron en una barricada situada en un barrio ubicado al norte del casco urbano.