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  • AFP

La fragata de vigilancia de la marina francesa "Prairial" inició en Nicaragua una misión de asistencia y cooperación militar por cinco países latinoamericanos, que concluirá en junio próximo en el Cono Sur con un ejercicio multinacional entre las navales de Chile, Brasil, Estados Unidos e Inglaterra.

La fragata, comandada por el capitán de navío Luc Pagés, y con 94 marineros a bordo, atracó ayer en Corinto, principal puerto del Pacífico de Nicaragua, donde fueron recibidos con una calurosa bienvenida. "Estamos muy contentos de haber llegado a Corinto", expresó Pagés, en una rueda de prensa en el barco, en compañía del embajador francés en el país, Thierry Frayssé, y el alcalde de la ciudad portuaria, William Martínez. "Aquí la gente es muy acogedora, hace mucho calor, pero vamos a sobrevivir", dijo bromeando Pagés, acerca de sus primeras impresiones del país.

El navío es una de las seis fragatas francesas radicadas en la base de Tahití, en la Polinesia, que vigilan desde 1992 el tráfico marítimo en aguas internacionales del Océano Pacífico, atravesando Japón, Rusia, Australia, Nueva Zelanda y el continente americano. Los marinos realizan anualmente misiones regulares por naciones costeras del Pacífico con las que Francia tiene relación, con el fin de estrechar los lazos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, la pesca ilegal y otros ilícitos en alta mar.

El barco de 96 metros de largo está equipado con alta tecnología y un helicóptero tipo Alouette 3 que "me permite ver alrededor de un radio de 80 km cuando estamos volando", explicó el capitán. También "tengo a bordo mis radares propios que me proporcionan una buena vista sobre la situación de los barcos que se encuentran a mi" alrededor, agregó.

La fragata incluyó este año al país centroamericano con motivo del 30 aniversario del Ejército de Nicaragua que se fundó en 1979 con el triunfo de la revolución sandinista. Nicaragua sueña con adquirir algún día una fragata similar al "Prairial", pero de momento se siente orgullosa con sus ocho modernos guardacostas, tres de los cuales fueron proporcionados hace un año por España, apuntó el jefe de la fuerza naval nicaragüense, contralmirante Juan Estrada.

El Prairial zarpó de Tahití el pasado 7 de abril con la intención de realizar una escala en México, la cual fue anulada debido a la gripe porcina, obligando a su tripulación a permanecer durante casi un mes en alta mar, antes de llegar a Nicaragua, contó Pagés. La embarcación permanecerá en Corinto, a 150 kms de Managua, hasta el 12 de mayo para luego seguir rumbo a Panamá, Ecuador, Perú, Chile. En este último país realizarán ejercicios militares con otros cuatro países sobre operaciones "de gestión de crisis y control naval", con los cuales se busca "mejorar los métodos de respuesta conjunta" en situaciones de emergencia, afirmó Pagés.

Durante su estancia en Nicaragua, Pagés se reunió con el jefe del ejército nicaragüense, general Omar Halleslevens, para hablar de cooperación. También donó medicamentos y materiales escolares a la alcaldía de Corinto, un pueblo de más de 17.000 habitantes que podrá visitar la fragata este fin de semana.