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El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Gustavo Mohme, dijo la mañana de este miércoles que la nueva “Ley antiterrorismo”, es una clara amenaza para los periodistas de Nicaragua, pues considera que con su creación se trata de crear un aparataje legal para los comunicadores.

La “Ley contra el Lavado de Activos, la Financiación al Terrorismo y a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva”, aprobada el pasado 16 de julio, castiga con hasta 20 años de prisión a quien mate o lesione a una persona que no participa en una situación de conflicto armado, ocasione daños a bienes públicos y privados, o pretenda a como lo indica la ley “alterar el orden constitucional” u obligar a un Gobierno a realizar un acto o abstenerse de hacerlo.

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“Hay una agresión permanente, hay una criminalización, hay una campaña de difamación a través de redes sociales contra periodistas y sobretodo acaban de crear una ley antiterrorismo que es una clara amenaza para los periodistas porque a partir de ahí no hay ninguna garantía de parte del Gobierno para protegerlos”, expresó en conferencia de prensa el presidente de la SIP.

Por su parte, el director de la Oficina de Reporteros Sin Fronteras (RSF) para Latinoamérica, Emmanuel Colombié, manifestó que la creación de esa ley podría ser utilizada para callar a medios de comunicación y periodistas críticos contra el gobierno.

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“Estamos preocupados por la manera represiva del gobierno contra periodistas y ciudadanos disidentes, lamentamos una política de comunicación y discurso único y también una cultura de secreto permanente sobre datos oficiales a la información pública”, dijo Colombié.

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La SIP y RSF coinciden que la libertad de prensa se encuentra bajo un claro acoso en Nicaragua, por parte de las autoridades del Gobierno, en quienes recae la responsabilidad política y jurídica por todo tipo de agresión a periodistas y medios de comunicación.