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  • EFE

Los líderes campesinos considerados "reos políticos": Medardo Mairena, Pedro Mena y Silvio Pineda fueron enviados a juicio, el cual fue programado para el próximo primero de octubre.   

Medardo Mairena, Pedro Mena y Silvio Pineda, líderes del Movimiento Campesino, enfrentan juicio por los delitos de crimen organizado, asesinato, terrorismo, y entorpecimiento de servicios públicos, ante el Juez Sexto Penal de Audiencia, Henry Morales, en Managua.

Durante la audiencia inicial realizada la mañana de este miércoles. El Juez ratificó la prisión preventiva para los tres integrantes del Movimiento Campesino de Nicaragua. 

Los campesinos fueron arrestados el 13 de julio pasado en medio de la crisis que afecta a Nicaragua desde el pasado abril y que ha dejado centenares de muertos, miles de heridos, y así como personas desaparecidas y encarceladas.

Mientras el juicio iniciaba esta mañana, decenas de personas de diferentes puntos de Nicaragua se aglomeraron en las afueras del Complejo Judicial de Managua para mostrar su apoyo a los campesinos, a quienes consideran "reos políticos".

"Medardo y Pedro están siendo juzgados de manera injusta, todos los presos por la crisis son los que han estado con nosotros, no hay policías ni paramilitares presos", dijo el líder del Movimiento 19 de Abril, Edwin Carcache, a periodistas.

Mairena es miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que sostiene un diálogo nacional con el Gobierno, para buscar la salida a la crisis actual, la más sangrienta en Nicaragua desde la década de los años 1980, también con Ortega como presidente.

Vigilantes de los juzgados de Managua no permitieron el ingreso a los representantes de la CIDH ni de la ONU, al inicio del juicio de los campesinos. Ernesto García( END

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Nicaragua vive una "tercera fase" de la represión gubernamental, "más ruda, más explícita y burocrática", que es la "criminalización de manifestantes", luego de la primera que consistió en agresiones a protestas callejeras, y la segunda, con ataques armados contra ciudades rebeldes, todas con saldos mortales.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el pasado 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia de ambos, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

Organismos humanitarios locales e internacionales cifran entre ha 317 y 448 los muertos durante la crisis, mientras que el Gobierno de Ortega reconoce 198.