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El doctor José Antonio Vásquez acababa de salir de una iglesia cuando un grupo de encapuchados armados le cerró el paso. Recuerda que al verse rodeado por los sujetos que golpeaban los vidrios de su carro, se llevó ambas manos al cuello y levantó el estetoscopio que portaba, en señal de indefensión.

Antes de retirarse, uno de los enmascarados lo miró fijamente y se colocó el dedo índice en medio de la frente, mientras con la otra mano le mostraba un AK-47, como advirtiéndole que lo tenían en la mira.

El doctor José Vásquez es ginecoobstetra con 28 años de experiencia médica. Nayira Valenzuela\END

José Antonio Vásquez, de 54 años, es un ginecoobstetra con 28 años de experiencia, que durante las protestas antigubernamentales atendió a jóvenes heridos y hoy dice con firmeza que ni el acoso ni las amenazas frenarán su labor humanitaria.

“Nosotros queremos atender al pueblo. De repente, cuando vas a los refugios, a los que huyen o a los que todavía no han sanado de sus heridas y quedaron con algún tipo de secuelas, te das cuenta de la crueldad; parece que fuera una película de ciencia ficción”, comenta Vásquez, quien se ha unido a otros médicos para atender a familiares de personas encarceladas.

En esta entrevista con El Nuevo Diario, el doctor Vásquez explica los problemas que enfrentan los médicos por haber prestado servicios a heridos en ataques y enfrentamientos de armados encapuchados y policías contra manifestantes, en las protestas iniciadas en abril pasado.

¿Cuál ha sido la función de los médicos durante la crisis sociopolítica?

Hemos hecho lo que debemos hacer: atender a la población. Pero esto implica que nos criminalicen, ya que somos diferentes porque pensamos diferente. En el término de la medicina, pensar diferente es pensar como profesional. Ahorita lamentamos entre 300 y 400 muertes, pero si muchos de los médicos no hubiesen ido a atender, hubieran muchas más; ni se podría precisar el número. Cuando se presta el manejo de urgencia al paciente, es para ayudarle a que pueda respirar, a que no se desangre, a que conserve la vida. Eso es lo que hemos hecho la mayoría de los colegas implicados en esta tragedia social que estamos enfrentando.

¿Qué acciones están tomando frente al acoso a los profesionales de la salud?

Vamos a seguir elevando la voz y denunciando. Esto no significa que seamos “golpistas, vandálicos o terroristas”. Simplemente, significa que estamos a favor de nuestro pueblo, porque nosotros no pertenecemos a un partido político; somos del pueblo y para el pueblo. Estamos echando a andar un movimiento médico. Un grupo de colegas queremos impulsar el Movimiento Médico Nicaragüense 19 de Abril, debemos pelear por nuestros médicos que trabajan en una institución pública y fueron despedidos, porque esos médicos sí aportaron como profesionales y nos están cercenando la libertad de ejercer nuestra profesión.

“¿Se puede decir que quiero morir? No, no quiero morir, porque tengo familia, pero tampoco quiero quedarme callado ante tanta injusticia. Vamos a ser útiles y aportar nuestro granito de arena como lo hemos hecho hasta este momento”.

 ¿Quiénes están promoviendo esa iniciativa?

En este movimiento hay médicos de todo el país que queremos agruparnos. Tanto médicos como paramédicos, enfermeras, laboratoristas y técnicos de enfermería. Todos ellos han apoyado en las diferentes formas de manifestación. Hay gente que se está integrando a este movimiento, porque piensan no de una forma diferente, sino de forma profesional. Nos criminalizan porque pensamos como profesionales. ¿Qué hace un profesional? Atender sin color político, atender en las condiciones que sea; esa es nuestra razón de ser. Debemos despertar nuestro espíritu humanitario y profesional siempre.

¿Cómo están siendo afectados como médicos?

En las redes sociales se han expresado: “Ahora nos muerden la mano”, “Fusil y plomo para estos desgraciados”, con fotos de nosotros. Eso no se debe de dejar pasar inadvertido, pero tampoco podés dejarte amedrentar. Cuando estás decidido y tenés la meta de atender y hacer lo que se debe, eso está de más. Lógicamente, hay que tomar medidas de seguridad.

Dentro de este grupo que se está conformando, ¿qué han expresado los médicos?

Aquí deberíamos estar muchos médicos, pero existe el miedo. Tienen mucho temor, no quieren exponerse, piensan en sus familias. Hay otros (que han sido despedidos) que aún piensan en alguna posibilidad de un reintegro. Sienten que de una u otra manera el Gobierno va a seguir y ahora ya ven que el tiempo va pasando y, en general, la frustración se va apoderando de toda la población y dentro de esa población están los médicos. Muchos dicen “esto no tiene salida, aquí vamos a seguir, nos van a seguir reprimiendo y si nosotros hablamos nos van a caer”. Eso hace que muchos que deberían estar aquí, no estén.

En el contexto actual, ¿qué es lo que ustedes solicitan?

Lo que nosotros queremos es tener libertad para nuestra profesión, libertad humanitaria de forma general. Soy un profesional para la salud y eso me hace más humano, para estar ahí en el dolor. No me pueden deshumanizar al decirme que no puedo hacerlo (atender a heridos), si yo estudié para eso. No me pueden criminalizar.

Nosotros no pertenecemos a un partido político, somos ciudadanos que queremos ejercer lo que sabemos, que es atender, independientemente de quien sea. Vamos a seguirlo haciendo.