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La Fiscalía acusó por terrorismo y exposición de personas al peligro a cinco hombres señalados de participar en la muerte de Lenín Díaz Mendiola, ocurrida en una balacera durante una marcha cívica el pasado 11 de agosto en Matagalpa.

Los acusados son Abdul Montoya Vivas, de 60 años; John Amort Paiz, de 52;  Rogelio Gámez Martínez, de 52, Noel Valdez Rodríguez, de 48, y Óscar Avilés Rocha, de 26.

En el escrito acusatorio se asegura que fue Abdul Montoya quien disparó por la espalda a Lenín Díaz Mendiola con una pistola calibre nueve milímetros, por lo cual también enfrenta cargos por asesinato.

A los cinco acusados les decretaron prisión preventiva y la audiencia inicial se programó para el 7 de septiembre a las 10:00 a.m.

La acusación fue presentada ante el juez Séptimo Distrito Penal de Audiencia de Managua, Abelardo Alvir Ramos.

“La bala disparada a una distancia de 13 a 16 metros, en su recorrido perforó los dos pulmones y el corazón de la víctima”, señala la acusación fiscal.

La  defensa de los cuatros acusados fue asumida por abogadas de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Mientras el abogado Noel Valdez Rodríguez también es acusado de provocar lesiones de heridas graves de bala en la espalda y el cuello en perjuicio de Rogelio Gámez Martínez, a quien supuestamente le disparó cuando Gámez trataba de auxiliar a Díaz Mendiola, según el alegato de la Fiscalía.

Dispararon a la alcaldía, dice la fiscalía

Los cinco acusados, de los cuales cuatro están presos, habrían disparado contra quienes estaban en la Alcaldía de Matagalpa la tarde del sábado 11 de agosto, según el ente acusador.

Díaz Mendiola es identificado por las autoridades del Gobierno de Nicaragua como hijo de la militante histórica del Frente Sandinista, Benigna Mendiola.

Testigos que participaron en la marcha del 11 de agosto en Matagalpa y familiares de los acusados, afirman que cuando la manifestación pasaba por la alcaldía de esta ciudad, elementos afines al Gobierno que estaban en el segundo piso del edificio dispararon contra los protestantes, hiriendo a Díaz Mendiola y provocando que la marcha se dispersara.

Horas después, la Policía realizó una redada en la zona de los disparos, llevándose de sus casas a las cinco personas que ahora acusan de haber matado a Díaz Mendiola.