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El Grupo de Trabajo de la OEA dijo hoy que ha empezado contactos con "actores relevantes nacionales, locales e internacionales" para obtener información y encontrar la forma de ayudar en el diálogo de Nicaragua.

En su primer comunicado, divulgado hoy por el representante de Estados Unidos ante la OEA, Carlos  Trujillo, el Grupo de Trabajo también expresó su interés en lograr un "diálogo constructivo" con el gobierno de Daniel Ortega, al que también expresó su "condena" por los actos de violencia y su preocupación por la crisis que vive Nicaragua.

"Con la urgencia que amerita la situación, (el Grupo de Trabajo) ha iniciado contactos con actores nacionales, regionales e internacionales relevantes a fin de recabar información e identificar vías de colaboración que permitan coadyuvar al proceso de diálogo nacional en Nicaragua", indica el pronunciamiento.

No obstante, los 12 países miembros haciendo eco de dos resoluciones del Consejo Permanente de la OEA, expresaron su "enérgica condena" a "los actos de violencia, represión, violaciones a los derechos humanos y abusos contra el pueblo de Nicaragua, así como la persecución selectiva, las detenciones arbitrarias y prácticas de criminalización de la protesta social".

Además, piden al Estado de Nicaragua detener de "inmediato los actos de violencia" e "investigar" a los responsables a través de los procedimientos legales.

Los organismos locales e internacionales defensores de los derechos humanos han denunciado en Nicaragua el uso de fuerzas parapoliciales en contra de los manifestantes, así como la criminalización de las protestas.

El Grupo de Trabajo de la  OEA. Cortesía/END

Esta semana el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) dio a conocer que el Estado impide que realice sus labores, algo que también ha dicho el Mecanismo Especial de Seguimiento para  Nicaragua (Meseni), que habían sido delegados para investigar los actos de violencia.

Esa situación es objeto de profunda preocupación para el Grupo de Trabajo de la OEA, que llamó al gobierno de Daniel Ortega a "honrar los acuerdos establecidos con dichos organismos".

Esos convenios obligan al gobierno de Nicaragua a brindar al GIEI y Meseni información de las instituciones públicas y permitir el acceso a los centros de detención, para que verifiquen la situación de los detenidos.

La crisis en Nicaragua, que comenzó el pasado 18 de abril y cumple cuatro meses este sábado, ha forzado a miles de personas a abandonar este país, siendo Costa Rica el principal destino.

Sobre ese tema, el Grupo de Trabajo de la OEA pidió a los demás países enfrentar esta situación con "voluntad política" y bajo el principio de "responsabilidad compartida".

"Expresamos nuestra preocupación por el incremento significativo de personas nicaragüenses forzadas a desplazarse a otros países de la región como consecuencia de las graves violaciones de derechos humanos y la activación de prácticas de persecución y criminalización por parte del Estado nicaragüense y otros actores no estatales", indicó el Grupo de Trabajo.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, junto a la vicepresidenta, Rosario Murillo. Archivo/END

En Nicaragua se ha denunciado que los parapolicías detienen a las personas y las envían a la cárcel, y luego el Ministerio Público levanta cargos por "terrorismo", entre otros delitos.

La creación de este Grupo de Trabajo de la OEA se aprobó en el Consejo Permanente el pasado dos de agosto y el día ocho de ese mes se eligió a sus 12 miembros: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, EEUU, Guyana, México, Panamá y Perú.

El pasado 16 de agosto, los integrantes designaron a Canadá como el presidente de este Grupo de Trabajo.

En tanto, el gobierno de Ortega ha rechazado tanto la conformación como un eventual ingreso a Nicaragua de este órgano, aduciendo que representa un acto de "injerencismo".

El jueves, la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó una resolución de "condena" al Grupo de Trabajo de la OEA.

“La Asamblea Nacional en uso de las facultades que le otorga el artículo 138 de la Constitución Política de Nicaragua declara: Rechazar la presencia en nuestro país de la Comisión Injerencista impulsada por el Gobierno de los Estados Unidos de América en la OEA, repudiar la posición del grupo de miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) que violenta la soberanía e interviene en los asuntos internos de Nicaragua y respaldar la decisión del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de no recibir dicha Comisión en nuestro suelo patrio”, dijo el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras.

La crisis en Nicaragua deja sin vida entre 198 personas (según el gobierno de Ortega) y 317, de acuerdo con un informe de la Comisión Interamericana de  Derechos Humanos (CIDH).