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Al menos ocho médicos más salieron de Nicaragua en la última semana por amenazas, intimidación y persecución política, y otros 10 han sido despedidos injustificadamente en este mismo período, denunció ayer la Asociación Médica Nicaragüense (AMN).

Según la directiva de este colectivo, que aglutina a 28 sociedades médicas del país, los profesionales de la salud han indicado que estas son represalias directas por haber “desatendido la orientación de no atender heridos de las protestas” en los hospitales y centros de salud públicos.

“Son los que estuvieron de voluntarios en los puestos médicos, como yo y otros que se negaron a acatar la orientación. Los médicos se iban a emergencias a atender y operar (a los heridos), esos son los que están siendo perseguidos”, declaró el doctor Carlos Duarte, secretario de la junta directica de la AMN.

Hasta el pasado 25 de julio, la organización había señalado que unos 28 doctores abandonaron el país por razones de seguridad, tras recibir amenazas de simpatizantes del Gobierno, por lo que la cifra total ya supera la treintena.

Estos han salido de Nicaragua con rumbo hacia países como Estados Unidos, Panamá y, en su mayoría, al vecino país de Costa Rica. Mientras un grupo que aún no ha sido contabilizado, está dentro de Nicaragua, pero se ha trasladado de viviendas o está ocultándose, de acuerdo con la AMN.

Sobre los depidos

Entre tanto, los diez casos adicionales de despidos injustificados de médicos que han sido recopilados por la institución ocurrieron entre el pasado martes y el viernes. Estos eran especialistas en medicina interna y ortopedia, que laboraban en hospitales públicos de Managua, pero manifestaron una postura política contraria al gobierno nicaragüense, según los registros.

“El patrón común es que a esos médicos los están persiguiendo, despidiendo y amenazando. Los sacan en las redes sociales de ellos, acusándolos de ‘golpistas y terroristas’”, añadió Duarte.

En los últimos casos de estudiantes residentes, especialistas y subespecialistas que han sido corridos de las instituciones públicas, las cartas sostienen faltas inexistentes o injustificadas para un despido, puesto que el proceso para anulación de los contratos en el personal de salud requiere de valoraciones basadas en un reglamento de Convenio Colectivo vigente este año, agregó Duarte.

Se estima que más de 200 profesionales de la salud han sido despedidos en las últimas semanas como una estrategia de represión política, sin embargo, la AMN advierte que la cantidad es mayor, pero no todos los casos son denunciados por amenazas a los médicos.