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Organizaciones de derechos humanos denunciaron este lunes la detención ilegal de, al menos, diez protestantes el domingo en Masaya, Chontales y Matagalpa.

Sin embargo, la Policía Nacional solo confirmó la detención de cinco personas, a las que vincula con delitos de posesión ilegal de armas y terrorismo, entre otros.

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Según la Policía en Nindirí, municipio de Masaya, capturaron a Miguel González (19 años), Ken Steve Tórrez (23 años), Jerry Zapata (36 años) y Genaro Soza (18 años), quienes formaban parte de una caravana que partió de la rotonda Jean Paul Genie, en Managua.

Las autoridades alegan que los cuatro manifestantes portaban cuatro armas de fuego de fabricación industrial y artesanal, municiones para escopeta y revólver, además de artefactos explosivos “para realizar actos terroristas”.

La Policía también confirmó la detención de Lenín Antonio Salablanca Escobar, a quien señalan por agredir a simpatizantes sandinistas en Juigalpa. Según la Policía, Salablanca portaba armas de fuego y en meses anteriores participó en tranques donde supuestamente cometió asaltos, torturas y lesiones graves. Aseguran también que tiene antecedentes penales.

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Otras fuentes aseguraron que Salablanca iba en un microbús que fue atacado por simpatizantes sandinistas, quienes lo capturaron en la ciudad de Juigalpa.

Otras cinco personas habrían sido retenidas en esa ciudad, pero se rumora que fueron liberadas.

Presentan denuncia

Los padres de Ken Steve Tórrez Arteaga, graduado en Administración de Empresas y trabajador de una empresa de telefonía, acudieron este lunes al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) para denunciar su detención.

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José Javier Tórrez Herrera narró que el domingo su hijo tomó la moto para participar de la caravana y que, al ocurrir los disparos, junto a otros motociclistas tomó una vía alterna que conduce al poblado de Nindirí, “donde un grupo de parapolicías los atraparon”.

“Su delito fue cargar la bandera azul y blanco de Nicaragua”, sostuvo Tórrez Arteaga.

La madre del joven, Ana María Arteaga Téllez, remarcó que su hijo “no es delincuente, ni terrorista; no tiene antecedentes”, que solo ejercía su derecho a protestar como todo ciudadano.