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Alejandro Lagos Espinoza publicó en las redes sociales su disposición de brindar atención médica a los familiares de las víctimas, porque solo tenía medicamentos para aliviar la hipertensión diabética, pero de pronto todo cambió porque comenzó a recibir llamadas de jóvenes heridos para que les extrajera balas de goma, plomo o charneles.

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El médico afirma que ha atendido a jóvenes con piernas quebradas, heridas sucias supurando líquido, con colostomías, con disparos en la cabeza, en el hombro, con charneles, con sondas, con férulas mal puestas y suturas mal hechas.

Lagos Espinoza ha obtenido medicamentos de la población y de ciudadanos nicaragüenses que se encuentran en el exterior. Afirma que la lucha por atender a los pacientes ha sido difícil porque los parapoliciales (civiles armados encapuchados pro-Gobierno) permanecen en las ciudades.

¿Cómo se involucra en esta crisis?

Para ser sincero, me conmovió saber y ver que en los hospitales del sistema de salud nicaragüense se le estaba negando la atención a los jóvenes que resultaban heridos, por la represión desigual de los antimotines y la policía, quienes portaban armas y lacrimógenas contra unos muchachos que se defendían con piedras, morteros y huleras. Tuve que atender a muchachos con piernas rotas, con disparos en la cabeza, con heridas infectadas, etc...

¿Qué pasó en los hospitales?

Te puedo decir que los heridos en los hospitales fueron atendidos de forma superficial. Si tenías un inminente peligro de perder la vida, te podían meter en el quirófano, pero el resto de los casos fueron cuasiatendidos, porque el problema del sistema de salud es que está siendo manejado por el pensamiento de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) y es el brazo operativo de represión en los hospitales del partido gobernante.

¿En qué fundamenta esta aseveración?

Porque las orientaciones son de personas que vienen desde los (años) 80; no ha cambiado su política partidaria, dogmática, su obediencia ciega, manejan una agrupación dirigida por una persona.

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Los combatientes históricos les guardan respeto, se han vuelto parte de ese círculo y si rompen esta cadena se les cae todo ese sistema.

Para cambiar esta situación en el sistema de salud, ¿qué propone?

Hacer una ley de reforzamiento al no rechazo de atención en los hospitales, para evitar que un cabeza caliente se le ocurra darle una orden al director; que los diputados propongan una ley o que propongan reformar la ley de salud, para no poner en riesgo la vida de las personas.

Es decir, no rechazar la atención en los servicios de emergencia por ningún motivo y en ningún momento. Además, que por mandato en la Constitución es un deber del Estado garantizar la salud en el pueblo.

Usted atendió a muchos jóvenes, ¿tiene documentado cada caso y ha facilitado información a los organismos de derechos humanos?

Sí, cada uno de los casos lo tengo documentado en físico y en las redes sociales, porque he publicado y he dado seguimiento, contrario a lo que han hecho los hospitales. Hace poco, andaban buscando a los heridos dizque para darles atención. ¿Cómo es posible si ni siquiera fueron atendidos? Me parece que esa es otra forma de cacería de brujas. Sí, en un primer momento envié un informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

¿Ha recibido amenazas?

No, pero me han comentado que en bares se ha comentado, aunque no los visito, que hablan sobre mi persona, que quisieran quemar mi camioneta.

¿No teme que sea interceptado?

He tomado mis propias medidas de seguridad y como requisito pido epicrisis, nombre completo, edad, dirección, teléfono y foto de la lesión. Me envían esa información y la analizo. Creo que una vez expuse mi vida, cuando asistí a atender a un herido a la UNAN-Managua, por el sector del Club Terraza.

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Me llegaron a traer dos motorizados con pasamontañas. Sentí miedo al momento pero me encomendé a Dios. Atendí al muchacho y luego me fueron a dejar los motorizados. Para variar, por el hospital Monte España se me apagó el vehículo. Al final, regresé bien a casa.

El Gobierno despidió a los médicos que atendieron a los heridos en los hospitales, ¿acaso cometieron algún delito?

Nuestra función como médicos es salvar vidas; para eso estudiamos y nos juramentaron. Los despidos fueron injustos, infundados y eso no abona a resolver la crisis sociopolítica. Esperé que las organizaciones médicas salieran a las calles porque eso no le gusta al Gobierno, porque esa imagen se proyecta a nivel internacional, aunque sabemos que el mundo está pendiente de lo que ocurre en el país.