•   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Siete expresidentes de Costa Rica emitieron hoy un pronunciamiento en el que piden a la población promover la paz y no caer en la xenofobia, luego de que el pasado sábado ocurriera en San José una violenta manifestación contra la inmigración nicaragüense.

"Perversos intereses pueden estar tratando de destruir nuestra armonía y de azuzar el odio y la xenofobia. No permitamos caer en la tentación", indica el pronunciamiento firmado por los exmandatarios Óscar Arias (1986-1990 y 2006-2010), Rafael Ángel Calderón (1990-1994), José María Figueres (1994-1998), Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), Abel Pacheco (2002-2006), Laura Chinchilla (2010-2014) y Luis Guillermo Solís (2014-2018).

El pronunciamiento indica que Costa Rica es un país "fruto de la inmigración desde su propio origen" con aportes de indígenas, europeos, africanos, asiáticos y latinoamericanos como los nicaragüenses.

"Debemos protegernos con todos los controles migratorios para evitar el ingreso de personas indeseables, pero el odio y la xenofobia degradan a las personas y han llevado a la guerra a muchas naciones, causando muerte y destrucción", afirmaron los expresidentes.

Los exmandatarios aseguran que "el espíritu generoso, amable y cordial de los costarricenses es antagónico con esos sentimientos" de odio y xenofobia.

"Para resolver nuestros problemas requerimos vivir en paz. No permitamos que se ponga en riesgo nuestra vida fraterna", concluyeron los expresidentes.

El pasado sábado un grupo de personas protagonizó una marcha xenofóbica en el centro de San José en contra los inmigrantes nicaragüenses que están huyendo hacia Costa Rica debido a la sangrienta crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua desde hace cuatro meses.

Las autoridades costarricenses detuvieron ese día a 44 personas y decomisaron machetes y cuchillos, así como 8 bombas caseras molotov.

El Ministerio de Seguridad ha informado que entre los detenidos hay personas que profesan ideologías anarquistas y nazi, así como personas con antecedentes delictivos y miembros de las violentas barras de fútbol.

La crisis que vive Nicaragua desde hace cuatro meses ha provocado un flujo migratorio importante hacia Costa Rica, pero que las autoridades costarricenses afirman tener bajo control, con orden y seguridad.

Las autoridades desconocen la cantidad exacta de nicaragüenses que han entrado a Costa Rica debido a la crisis.  El dato más concreto son 23.000 solicitudes de refugio, aunque Migración afirma que el 80 por ciento corresponde a nicaragüenses que viven en Costa Rica desde antes de la crisis y que buscan regularizar su situación.

En una cadena de televisión la noche del domingo el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, hizo un llamado a no atender convocatorias que promuevan el odio y la xenofobia.