•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Nahomy Doris Urbina Marcenaro, conocida como Comandante “Masha”, recibió el pasado 15 de agosto medidas cautelares por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por ser víctima de amenazas, asedio y de una campaña de desprestigio en su contra, publicó esta semana dicha comisión en su sitio web.

Urbina había participado de los tranques en la ciudad de Jinotepe, Carazo, y cobró notoriedad al conocerse que tenía cáncer linfático.

La joven, de 21 años, fue acusada por el Ministerio Público el pasado 9 de agosto por varios delitos, incluyendo crimen organizado y terrorismo.

La última vez que se le vio en público a Masha fue en la marcha  favor de los obispos. Archivo/ END

Urbina huyó clandestinamente hacia Costa Rica la semana pasada, para evitar ser apresada injustamente.

La CIDH determinó que “los derechos a la vida e integridad personal de Nahomi Doris Urbina Marcenaro y su núcleo familiar están en riesgo” debido a varios hechos de amenaza e intimidación contra la joven y su familia.

Por ejemplo, se especifica que en una ocasión “presuntamente miembros de la policía y parapolicías habrían ingresado en su residencia golpeando a su madre, encañonado y amenazando a su abuela y robándose su cédula y pasaporte”.

También se expone que la joven indicó haber sido calificada como “incitadora de la violencia” a través de perfiles falsos en redes sociales.

También se indica que el 28 de julio, mientras Urbina participaba en la peregrinación a los obispos y sacerdotes de la Iglesia Católica hacia la Catedral de Managua, esta “habría sido perseguida por miembros de la policía y parapolicías”.  Esta fue la última vez que la joven fue vista públicamente en Nicaragua.

Masha padece de cáncer linfático y en esas condiciones de salud participó en las protestas contra el gobierno. Archivo/ END

“Los hechos descritos por la propuesta beneficiaria sugieren que la situación de riesgo en que se encuentra ella y su familia es susceptible de continuar y exacerbarse con el tiempo, especialmente dada su participación en las protestas y demás movilizaciones estudiantiles”, indica la CIDH, aduciendo que resulta necesario “de manera inmediata” adoptar medidas para salvaguardar sus derechos a la vida e integridad personal.

Ante tal situación, la CIDH solicitó al Estado de Nicaragua que adopte las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad personal de Urbina y que informe sobre las acciones adoptadas “a fin de investigar los presuntos hechos que dieron lugar a la adopción de la presente medida cautelar”.