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Siete expresidentes de Costa Rica y la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) condenaron este martes las expresiones violentas, así como los discursos y llamados de odio contra inmigrantes nicaragüenses que huyen de la crisis sociopolítica y la persecución del Gobierno de Daniel Ortega contra quienes se han manifestado en su contra desde el 19 de abril.  

En una carta conjunta, la expresidenta Laura Chinchilla y sus pares Óscar Arias, Luis Guillermo Solís, José María Figueres, Abel Pachacho, Rafael Calderón y Miguel Ángel Rodríguez, denunciaron que “perversos intereses pueden estar tratando de destruir la armonía y de azuzar el odio y la xenofobia. No permitamos caer en la tentación”. 

Los exmandatarios afirmaron que Costa Rica es un pueblo fruto de las inmigraciones y “nuestros vecinos nicaragüenses han colaborado con el progreso nacional”. 

La cúpula empresarial también reconoció que los migrantes han contribuido al crecimiento de Costa Rica, con un aporte de aproximadamente el 12% del Producto Interno Bruto (PIB), según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

“Así como la población migrante aporta al crecimiento del PIB, también lo hace con la seguridad social, lo que beneficia al país como un todo, pero aquellos que ingresan en condiciones no formales, no pueden contribuir de esta manera, lo que crea un perjuicio tanto para los migrantes como para el sistema”, dijo Gonzalo Delgado, presidente del sector privado. 

Agregó que “el sector empresarial jamás estará a favor de actos de xenofobia y de incitación al odio en contra de los nicaragüenses o de cualquier otra persona de diferente nacionalidad”.

Para el empresario, este tipo de actitudes va en “detrimento de la dignidad humana de muchos centroamericanos y de otras naciones, quienes han tenido que abandonar sus países debido a diversas situaciones de conflictos internos”.

La Unión empresarial añadió que desde que inició la crisis sociopolítica en Nicaragua ha reiterado la importancia de que las autoridades migratorias de Costa Rica realicen un adecuado control para el ingreso de nicaragüenses.

“El tema de un mayor y mejor control migratorio es un tema de seguridad, no solo para los costarricenses, sino también para las personas migrantes. Ellos también tienen derechos que se les deben respetar, por lo que deberían poder tener un adecuado registro a la hora de su ingreso al país”, destacó Delgado.

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones indicó que confía en que las manifestaciones de discriminación no se repitan, y que los llamados e incitación a la violencia y al odio en contra de personas de otras nacionalidades sean erradicados del país.

Expresidentes llaman a la paz

El expresidente Luis Guillermo Solís llamó a la paz, la convivencia y la solidaridad entre ticos y nicas y pidió “que prive entre nosotros el entendimiento y no el odio que sólo males acarrea a las naciones”.

El actual presidente Carlos Alvarado agradeció la preocupación de sus antecesores y destacó que el espíritu de la mayor parte del pueblo costarricense es solidario y de diálogo, “esa es nuestra vía para solucionar los problemas”.

Un grupo de costarricenses se manifestaron el pasado sábado en el parque La Merced, de San José, contra el ingreso de nicaragüenses que piden refugio, la protesta terminó en disturbios, ofensas y 44 detenidos.

Tras cuatro meses de crisis sociopolítica en Nicaragua al menos 23,000 nicas han solicitado refugio en Costa Rica. Sin embargo, el 80 por ciento son personas que llevan varios años viviendo en Costa Rica y no pueden considerarse como refugiados, según datos de las autoridades de ese país. 

Gobierno tico crea protocolo para manejo integral de flujos migratorios

Costa Rica informó este martes la creación de un protocolo para el manejo de atención integral de los flujos migratorios extraordinarios como el que se está presentando debido a la crisis en Nicaragua desde hace cuatro meses. El trabajo será ejecutado por treintena de instituciones públicas y siete organismos internacionales.

“Costa Rica ve con preocupación la crisis humanitaria que enfrenta el pueblo nicaragüense y trabaja para minimizar los impactos en el territorio costarricense, así como para garantizar la seguridad laboral, sanitaria, educativa y social del país”, manifestó la vicepresidenta y canciller Epsy Campbell, en una presentación ante la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa de ese país.

Este miércoles el presidente Carlos Alvarado sostendrá un encuentro con los 81 alcaldes del país para articular esfuerzos con los gobiernos locales.

Además este martes se implementó una Sala de Situación en la Dirección de Migración, con el objetivo de monitorear el flujo de migrantes las 24 horas del día.