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Organizaciones contra el cambio climático están preocupadas porque Nicaragua no pueda cumplir con las metas ambientales a nivel internacional debido a la crisis sociopolítica que enfrenta.

Durante un encuentro nacional de instituciones que conforman la Alianza Nicaragüense ante el Cambio Climático (Anacc), celebrada este miércoles, se analizó la situación actual del país y su relación con los temas ambientales.

El exponente principal del encuentro, Víctor Campos, director del Centro Humboldt, afirmó que de continuar la crisis sociopolítica podrían disminuir los recursos para atender emergencias relacionadas al cambio climático y la protección de la naturaleza.

El primer efecto negativo de la crisis ha sido el recorte presupuestario al Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena). Con la reforma presupuestaria, esta institución tendrá una disminución de 108,156,398 córdobas. Para este año se le asignaron 492,461,970 córdobas.

La meta ambiental para los países firmantes de tratados internacionales, como el Acuerdo de París, es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Como Nicaragua no produce muchos contaminantes a la atmósfera, sus principales tareas son dos: preservar sus bosques para que funcionen como sumideros de carbono y la adaptación al cambio climático.

En febrero de este año, Nicaragua obtuvo la copresidencia del Fondo Verde del Clima, una extensión de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, afirmó Campos.

El experto explicó que con esta distinción el Estado de Nicaragua representa a los países en desarrollo, pero como consecuencia de la crisis, el Gobierno no asistió una reunión general en abril.

“Era lógico que no lo hiciera, porque quien representa a Nicaragua en este tema es el doctor Paul Oquist, que ahora anda en otro asuntos. La interrogante es si Nicaragua tiene las cualidad morales y si va a tener tiempo darle atención al Fondo Verde del Clima”, aseguró.

Sin embargo, Campos aseguró que  la amenaza de perder recursos para atender emergencias relacionadas al cambio climático, es lo más preocupante.

“Venimos a la época más fuerte de temporada ciclónica, septiembre y octubre, se esperan 14 tormentas de las cuales siete podrían ser huracanes. Si llegan a afectar al país, podría tener problemas de liquidez para poder atender la emergencia”, expresó Campos.   

Adaptación al cambio climático

Empresas que ejecutan proyectos de desarrollo sostenible y adaptación al cambio climático se ha visto afectadas con la crisis.

Sandra Pavón, directora adjunta de Blue Energy, reveló que a causa de las protestas en el país se han ido al menos 10 colaboradores internacionales.

“Ellos eran ingenieros en sistemas de energías renovables, formuladores de proyectos y técnicos que trabajaban con sistema de agua y saneamiento”, precisó Pavón.

Aunque la retirada de los técnicos internacionales no representa un problema mayúsculo, la baja de esto es sensible porque tiene mayor conocimiento en las tecnologías.

“Estamos con colaboradores nacionales tratando de amortiguar y no detenernos”, expresó.

Los técnicos eran especializados en países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos, que han desarrollado proyectos en naciones africanas.

Blue Energy tiene 15 proyectos en desarrollo en el Caribe Sur.