•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A bordo de camionetas doble cabina y custodiados por antimotines fuertemente armados, centenares de simpatizantes del Gobierno se ubicaron desde la mañana de este sábado sobre la carretera a Masaya, lo que impidió la realización de una caravana de manifestantes antigubernamentales que pretendían llegar a la ciudad de Granada para participar en una marcha nacional por la justicia y la democracia en Nicaragua.

Debido al asedio policial y la presencia de simpatizantes del Gobierno, los autoconvocados decidieron no ir a la ciudad de Granada y optaron por recorrer en caravana varios puntos de Managua.

Esta caravana inició al mediodía de este sábado en la rotonda Jean Paul Genie y 15 minutos después de iniciada fue atacada a balazos en el sector del Centro Comercial Managua.

A pesar de las amenazas los granadinos  marcharon. Orlando Valenzuela\END

Los motorizados que encabezaban la caravana dijeron que el ataque llegó de parte de miembros de la Juventud Sandinista. No hubo heridos, pero luego de las detonaciones la manifestación se disolvió en cuestión de minutos.

Decenas de antimotines a bordo de patrullas y de camionetas particulares llegaron hasta el sector del Centro Comercial Managua, pero retornaron inmediatamente. Luego se movilizaron por varios puntos de la capital, siguiendo a los vehículos que participaron en la caravana contra el Gobierno.

“Después de que nos atacan nos intimidan movilizándose a la par de nosotros, anotando las placas de los vehículos, siguiéndonos y apuntándonos con sus armas. El Gobierno impidió la caravana a Granada y no nos dejó protestar en Managua. ¿Cuál es el miedo? ¿Dónde está el respeto al derecho a la manifestación pacífica?”, cuestionó un participante de la caravana.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia repudió “el asedio y la intimidación de la Policía de Nicaragua como estrategia para desmovilizar la caravana que, en sus principios, se dirigía hacia Granada para apoyar la marcha Aquí está Granada, organizada por el Movimiento 19 de abril.

Asedio en la carretera 

Desde la primera entrada a Las Colinas hasta la rotonda de Ticuantepe, los simpatizantes del Gobierno se ubicaron sobre la carretera a Masaya. Se comunicaban por radios, recibían alimentación y eran custodiados por la policía.

Algunas patrullas de la Policía trasladaban a personas vestidas de civiles, simpatizantes del Gobierno.

En la rotonda de Ticuantepe pusieron una tarima, desde la que sonaban consignas a favor del presidente Daniel Ortega y descalificaban a los manifestantes autoconvocados que protestan contra el Gobierno.

Efectivos de la Policía requisaban vehículos de las personas que pasaban por el lugar y desde el puente peatonal un oficial observaba con binoculares a los vehículos que se aproximaban a la rotonda.

Desde el inicio de las protestas contra el Gobierno, el 18 de abril, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contabiliza 322 muertos, y afirma que “conforme a la evidencia observada y contrastada, la gran mayoría de víctimas fallecieron como resultado de la acción estatal o de fuerzas parapoliciales al servicio del Estado”.

Al pasar por el hospital de León, los manifestantes gritaron consignas contra la dirección del mismo.

La CIDH advirtió este viernes que a cuatro meses del inicio de la crisis sociopolítica, la represión continúa de forma selectiva y aún persiste la estigmatización y criminalización de la protesta social.

Leoneses también marcharon 

Los estudiantes universitarios de León marcharon este sábado por las calles de la ciudad exigiendo el cese de la persecución, así como a las amenazas de muerte en contra de estudiantes y opositores que protestan contra el Gobierno.

Uno de los líderes del Movimiento Universitario 19 de Abril en León, estudiantes de la carrera de odontología en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), en León, que ha sido amenazado con ser expulsado de dicha universidad, denunció que sigue el acosado y las amenazas de muerte en contra de muchos jóvenes.

Los protestantes ondeaban banderas azul y blanco, así como banderas de la iglesia Católica, y recibieron el respaldo de centenares de pobladores que desde las puertas de sus casas saludaban a los marchistas. 

Al finalizar la marcha, unos cinco jóvenes universitarios fueron arrestados y llevados a la estación policial del municipio.

Colaboración de José Luis González .