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La documentalista brasileña-estadounidense Emilia Mello, quien fue capturada el sábado por agentes policiales junto con un grupo de 19 nicaragüenses en San Marcos, Carazo, fue trasladada a migración desde el sábado y se esperaba fuera deportada este domingo, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Frente a la captura de la docu-mentalista, “la CIDH exige al Estado (de Nicaragua) respetar libertad de expresión y derecho a la protesta”, reiteró en un tuit Paulo Abrão, secretario ejecutivo de ese ente, adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Abrão confirmó, a través de Twitter, que Mello fue trasladada del centro de detención a Migración, donde sería expulsada ayer domingo. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no se logró confirmar que la deportación hubiera sido efectuada.

Los detenidos en Carazo fueron trasladados a la Dirección de Auxilio Judicial, en Managua, donde estuvieron retenidos durante algunas horas, según la denuncia de la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia (CUDJ).

El grupo de detenidos de “manera arbitraria” por la policía estaba conformado por Mello, dos documentalistas locales y 17 estudiantes. Los jóvenes viajaban hacia la ciudad colonial de Granada, donde se desarrollaría una marcha contra el Gobierno, informó la CUDJ.

Los nicaragüenses fueron liberados el sábado por la noche, pero Mello fue llevada por la noche de ese mismo día a la sede de la Dirección de Migración y Extranjería, desde donde sería deportada, según la versión que ofrecieron las autoridades a los detenidos.

De acuerdo con la Asociación Nicaragüense de Cinematografía (ANCI), ni Mello ni los otros dos documentalistas nicaragüenses, Arielka Juárez y Ronny Cajina, estaban siendo parte de las manifestaciones.

“Arielka, Emilia y Ronny estaban documentando la actividad, no estaban siendo parte de ella y al igual que el resto de detenidos, no tenían ningún arma, ninguna intención de actos delictivos o de violencia”, señala ANCI en un comunicado, en el que consideran “absolutamente ilegal e injustificada” la detención del grupo de jóvenes.

Antecedente peligroso

Para ANCI, la deportación de Mello “establece un precedente muy peligroso para futuros cineastas que quieran ingresar al país para documentar lo que sucede”, por lo que consideran la detención de la brasileña-estadounidense como “una violación muy seria de parte de nuestras autoridades” hacia las libertades de prensa, expresión y de criterio.

Los cineastas nicaragüenses aglutinados en ANCI solicitaron a las autoridades migratorias y al Gobierno de Nicaragua “que permitan a todo cineasta extranjero que haya ingresado al país de forma legal, el libre ejercicio de su arte y respeto a su dignidad e integridad”.

El pasado 15 de agosto, una misión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF), que visitó Nicaragua, llegó a la conclusión de que la libertad de prensa está “bajo un claro acoso por parte de autoridades y agencias policiales”.

Desde abril, Nicaragua está sumida en una crisis sociopolítica, que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha causado la muerte de 322 personas y miles de heridos.