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  • EFE

El fallo de culpabilidad contra dos afrodescendientes por el asesinato del periodista Ángel Gahona durante una protesta en Nicaragua será apelado, porque la Fiscalía no comprobó el delito, informó hoy el abogado defensor, Maynor Curtis.

"Vamos a apelar, porque la Fiscalía nunca pudo demostrar el delito, nosotros con sus propias pruebas demostramos botamos sus alegatos, no estamos de acuerdo con el fallo", dijo Curtis, a periodistas.

El Juez Sexto de Distrito Penal de Juicio de la capital, Ernesto Rodríguez Mejía, declaró anoche culpables a los jóvenes afrodescendientes Brandon Lovo y Glen Slate, del asesinato del periodista Ángel Gahona, el 21 de abril pasado, cuando este transmitía en directo unas maniobras de la Policía Nacional para enfrentarse a una manifestación.

Lovo fue acusado de disparar un arma artesanal desde una distancia de entre 64 y 94 metros, y Slate fue procesado como colaborador necesario.

Ambos recibieron cargos por asesinato, asesinato frustrado, tenencia ilegal de armas, exposición y abandono de personas.

El juicio fue cuestionado por testigos, vecinos y familiares de la víctima, quienes han sostenido que el periodista fue asesinado por un policía, y respaldaron sus argumentos con diversos vídeos.

Organizaciones humanitarias también cuestionaron que el juicio se haya realizado a puertas cerradas, únicamente en presencia de medios de comunicación del Gobierno, y sin permitir la presencia del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El abogado defensor Curtis afirmó que recurrirá a todos los recursos legales disponibles en Nicaragua para intentar revertir el veredicto, y si no es suficiente, acudirá a cortes internacionales.

La CIDH ya ha advertido de que Nicaragua vive la "tercera fase" de represión gubernamental, "más ruda, más explícita y burocrática", que es la "criminalización de manifestantes", luego de la primera que consistió en agresiones a protestas callejeras, y la segunda, con ataques armados contra ciudades rebeldes, todas con saldos mortales.

Nicaragua atraviesa una crisis sociopolítica que ha dejado entre 322 y 448 muertos desde abril pasado, la más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega como presidente, quien reconoce 198 víctimas.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado, por unas reformas de la seguridad social, que finalmente fueron retiradas, y se convirtieron en la exigencia de que renuncie el mandatario, después de 11 años en el poder, entre acusaciones de abuso y corrupción en su contra.