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La Policía Nacional se presentó al mediodía de este miércoles a las instalaciones del Hospital Bautista de Managua para desarmar al grupo de vigilantes de ese centro asistencial.

Algunos de los vigilantes confirmaron que dos patrullas repletas con oficiales llegaron y alegaron que las armas que portaban eran ilegales y que debían entregarlas.

“Uno a uno nos fueron desarmando y hasta querían quitarnos la ropa, por lo que les explicamos que no podían dejarnos sin nuestro uniforme de la empresa.  Al final nos dejaron con nuestros uniformes”, explicó uno de los guardas que pidió anonimato por temor a represalias.

Agregó que la población que estaba tanto en las afueras como en el interior del hospital, se alarmó al observar el dispositivo policial.

“También parece que ellos traían órdenes expresas de llevarse detenido a los compañeros más jóvenes, quién sabe con qué intenciones”, expresó otro guarda.

Los guardas de seguridad alegaron que es imposible que las armas estén ilegales porque la empresa para la que trabajan tiene años de brindar este tipo de servicio.

“Nos llama la atención el  porqué nos quitaron las armas. Si la empresa es responsable, porque su personal tiene su portación y la identificación como trabajador en vigilancia”, dijo el guarda.

El Nuevo Diario intentó conocer la versión de las autoridades del hospital, pero no atendieron.