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Estados Unidos denunció ayer ante la ONU que el gobierno del presidente Daniel Ortega está “aterrorizando” a su propio pueblo y que de no parar la violencia se debilitará la seguridad de toda la región.

“Este informe destaca lo que venimos diciendo desde hace meses: Ortega está aterrorizando a su propio pueblo. El gobierno nicaragüense debe poner fin a su campaña de violencia e intimidación”, dijo la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley.

La ONU emitió ayer un informe que detalla las violaciones de derechos humanos en Nicaragua durante estos 4 meses de crisis.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) señaló el miércoles al Estado de Nicaragua como principal responsable de graves violaciones a los derechos de quienes participan en las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega, incluidas ejecuciones extrajudiciales, en un informe que rechazó el mandatario sandinista.

En el informe, emitido en Ginebra y Managua, la Acnudh señala al Gobierno de Ortega por el "uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía, que a veces se tradujo en ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, y obstrucción del acceso a la atención médica", entre otras violaciones a los derechos humanos, contra cualquier persona que opine distinto al Ejecutivo.

Haley expresó que la comunidad internacional tiene la labor de continuar ejerciendo presión al gobierno de Ortega, para que los nicaragüenses puedan manifestarse sin temor.

“Hasta que el pueblo de Nicaragua pueda expresar su voz de manera libre y pacífica, la comunidad internacional debe seguir ejerciendo presión sobre el régimen. De lo contrario, estaremos ante otra Venezuela y se debilitará la seguridad de toda la región,” adviritió la embajadora estadounidense.

En su informe, la Acnudh recomienda al Estado poner fin al hostigamiento, intimidación y criminalización de las personas asociadas a las protestas, desmantelar y desarmar a los elementos armados progubernamentales, parar las detenciones arbitrarias, y liberar a los manifestantes que se encuentran detenidos.

Daniel Ortega rechazó ayer el informe de la ONU.

Ayer, durante un acto partidario, Ortega cargó contra la ONU y criticó ese informe.

"Para ellos (Acnudh) los terroristas golpistas son unos angelitos, que no torturaron a nadie, no mataron a nadie", reprochó Ortega, en alusión a los que se manifiestan contra su Gobierno.

Según el mandatario, "ya nadie cree" en los organismos humanitarios internacionales, incluido el de la ONU, porque, a su juicio, "son instrumentos de la política del terror, de la muerte, de la mentira, de la infamia".

Desde su arribo en junio pasado, el Gobierno únicamente ha colaborado con la Acnudh al entregarle 40 denuncias de violaciones y abusos contra policías y miembros del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), dijo el coordinador de la misión de la Acnudh, Guillermo Fernández Maldonado.