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El gobierno de Nicaragua dijo hoy a una misión de la ONU que "han cesado las razones" para que permanezca en este país, de acuerdo con una carta que envió el canciller Denis Moncada a Marlene Alejos, la representante regional del organismo.

El gobierno nicaragüense divulgó la carta con la cual dio por terminada la presencia de la ONU apenas dos días después de conocerse un informe del organismo, en el cual responsabiliza al Estado de cometer actos de violaciones a los derechos humanos y represión, que ha instaurado un "clima de miedo".

Según la administración de Daniel Ortega, a la la Misión del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se le invitó para que "diera acompañamiento a la Comisión de Verificación y Seguridad, creada en el marco del Diálogo Nacional, con el fin de asegurar el desmantelamiento de los tranques".

La carta que envió el gobierno de Nicaragua a la ONU. Cortesía/END"Por lo tanto, considerando que han cesado las razones, causas y condiciones que dieron origen a dicha invitación, este Ministerio comunica que da por concluida la invitación y finalizada la isita a partir de hoy, 30 de agosto de 2018", puntualiza la carta.

El gobierno de Nicaragua invitó a la ONU el pasado 19 de junio, como parte de un acuerdo firmado en el diálogo nacional.

Hoy, en la carta que firma Moncada, en calidad de Canciller, el gobierno de Nicaragua informó que da por terminado el trabajo de la misión de la ONU a Marlene Alejos; también a Guillermo Fernández Maldonado, Coordinador de la Ofician Regional para América Central de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos; y al mismísimo comisionado, Zeid Ra'ad Al Hussein.

El informe de la ONU

En su informe, divulgado en Managua y en Suiza, la ONU sostuvo que  Nicaragua está bajo una "grave crisis de derechos humanos desde inicios de la protesta", el 18 de abril.

Esta crisis, añadió el organismo, "se ha caracterizado por múltiples formas de violencia y de represión, que ha dejado al menos 300 muertos y 2,000 heridos o afectados".

Además, sostiene que en Nicaragua hay un alto grado de represión, forzando a miles de personas a exiliarse; así como un clima de miedo, por lo que instó a investigar la cadena de mando policial.

En su informe, la ONU descartó que en Nicaragua hubiese un intento de golpe de Estado.

"La información que hemos tenido acceso no apoya esa visión y desde las perspectivas de derechos humanos, si hemos encontrado una serie de acciones que están en contra del derecho internacional de los derechos humanos", dijo el coordinador de la misión de la Acnudh, Guillermo Fernández Maldonado, en una conferencia de prensa en Managua el pasado miércoles.

El coordinador de la misión en Nicaragua para América Central del ACNUDH, Guillermo Fernández Maldonado. EFE/END

La respuesta del gobierno

Por su parte, Ortega respondió el mismo miércoles al informe de la ONU, acusando al organismo de ser parcializado y un "instrumento del terror".

“Estos organismos, de Naciones Unidas en este caso, este organismo que tiene que ver los derechos humanos no son más que unos instrumentos de la política de la muerte, el terror, la mentira, son infames”, declaró Ortega.

El mandatario nicaragüense ha criticado que en su informe, la ONU  no se refiere a los sandinistas o policías que han muerto en el marco de la crisis.