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Un día después que la Organización de Naciones Unidas responsabilizara al Estado de Nicaragua por graves violaciones de derechos humanos, registradas durante la crisis sociopolitítica que inició el 18 de abril, y descartara que hubo un intento de golpe de Estado, el Gobierno canceló la invitación a la misión de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), la que este sábado abandonará el país.

En una carta con fecha del 30 de agosto, enviada por el canciller Denis Moncada a la Oficina del Alto Comisionado, el Gobierno argumenta que esta misión fue invitada “para que diera acompañamiento a la Comisión de Verificación y Seguridad, creada en el marco del diálogo nacional, con el fin de asegurar el desmantelamiento de los tranques”.

“Se giró invitación a la Oacnudh para que diera acompañamiento a la Comisión de Verificación y Seguridad con el fin de asegurar el desmantelamiento de los tranques. Considerando que han cesado las razones, causas y condiciones que dieron origen a dicha invitación, este Ministerio comunica que da por concluida la invitación y finalizada la visita a partir de, hoy 30 de agosto”, dice la misiva firmada por el canciller Denis Moncada.

No obstante, el organismo internacional no comparte la visión del Gobierno, aunque expresó que acatará la decisión del mismo. 

Guillermo Fernández Maldonado, coordinador de la misión, explicó que “lo que nosotros leímos es que era una comisión para contribuir a la paz y la seguridad del país, o sea que tenemos una interpretación distinta. Creemos que el alcance era bastante mayor, pero vamos a acatar la interpretación que tiene el Gobierno y este 1 de septiembre saldremos del país”.

El funcionario aseguró que no se esperaban esta decisión del Gobierno y recordó que con invitación o sin invitación, antes de su llegada al país ya monitoreaban la situación de los derechos humanos y así lo seguirán haciendo.

“Lo ideal es estar aquí dentro del país porque proyecta en la población una mayor cercanía, pero la obtención de información y la capacidad de pronunciarnos sobre los hechos se mantiene. Lo central son las víctimas y sus derechos, queremos estar concentrados en eso”, dijo Fernández Maldonado.

La tarde de este viernes, tras una reunión con la misión de Oacnudh en el país, el canciller Moncada afirmó que mantendrán una "relación normal" con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

"Les expresábamos que Nicaragua y nuestro Gobierno continúa en la relación normal con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, siguiendo las vías normales que hemos tenido siempre mediante la representación permanente de nuestro país en Ginebra", señaló Moncada a medios oficiales, al salir del encuentro con la misión de la ONU.

Guillermo Fernandez Maldonado, coordinador de la mision en Nicaragua de la OACNUDH. Nayira  Valenzuela\END

"Esa relación continúa, esa comunicación continúa con el Alto Comisionado de Derechos Humanos", sostuvo.

Caso pendiente en la ONU

La expulsión de la misión de la ONU se da a pocos días de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas conozca sobre el reporte de la Oacnudh que las violaciones de derechos humanos y la represión contra las protestas.

“No esperábamos que hubiera una decisión en ese sentido de parte del Gobierno. Sabemos que hay pendientes a nivel de Naciones Unidas (sobre Nicaragua), esto mantiene el foco internacional en la crisis del país”, aseguró Fernández Maldonado.

El informe “Violaciones a los derechos humanos y abusos en el contexto de las protestas en Nicaragua” indica que desde el inicio de las protestas antigubernamentales en el país existió un “uso excesivo de la fuerza” y que, “lejos de reconocer su responsabilidad por los actos ilícitos cometidos”, el Gobierno culpa a la oposición por lo que denomina “violencia golpista”.

Naciones Unidas concluyó que la respuesta global de las autoridades a las protestas no cumplió con los estándares aplicables sobre la gestión adecuada de manifestaciones y que, “aunque algunas se tornaron violentas, la mayoría de los manifestantes fueron pacíficos”.

El mismo día de la presentación del informe, el presidente Daniel Ortega descalificó el trabajo de la Oficina del Alto Comisionado en Nicaragua y dijo que este era “instrumento del terror y la mentira”.

Repudian expulsión 

Diferentes organizaciones nacionales se pronunciaron este viernes repudiando la expulsión de la misión de la Oacnudh, expresando que dicha acción no ayudará a solucionar la crisis sociopolítica del país.

La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia se pronunció, a través de un comunicado, en contra de la decisión del Gobierno, “repudiando enérgicamente la salida forzada de la misión del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos”.

“Con acciones como esta, el Gobierno de Nicaragua evidencia su falta de voluntad a una salida pacífica al conflicto y su aislamiento internacional que tendrá graves consecuencias para los nicaragüenses”, enfatizó.

La organización agregó que respaldan el informe y las 14 recomendaciones de Oacnudh, las cuales son una evidencia para el conocimiento a nivel global sobre la represión, violación masiva de los derechos humanos y la inexistencia de un intento de golpe de Estado en Nicaragua, “como lo ha sostenido el Gobierno de Nicaragua reiteradamente y sin fundamento”.

“Aquí lo que hay es un clamor de los nicaragüenses que exigen poder ejercer sus derechos a la protesta, a la libre movilización y a la libertad de expresión, todos ellos garantizados por nuestra Constitución Política. Un pueblo que exige el cese de la represión y de la criminalización de la protesta”, agrega el comunicado.

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, calificó la expulsión de la misión de la ONU como "absurda, insólita y desesperada" y "envía un mensaje gravísimo a la comunidad internacional".

Condena internacional a expulsión de la ONU

La expulsión de Nicaragua de la misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) fue condenada este viernes por presidentes, políticos y organismos internacionales.

José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, sostuvo que “la decisión de Ortega de expulsar al más importante organismo de derechos humanos de Naciones Unidas evidencia que intenta ocultar los brutales abusos de su régimen”.

“La gravedad y la escala de las violaciones de derechos humanos en Nicaragua requieren una respuesta categórica del Consejo de Seguridad”, señaló.

Amnistía Internacional (AI) dijo que el Gobierno de Nicaragua, al evitar escrutinio internacional, deja en evidencia su responsabilidad en violaciones de derechos humanos.

Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de AI, declaró que la misión de la ONU en Nicaragua ha podido constatar crímenes de derecho internacional y graves violaciones a los derechos humanos y “esta postura agrava todavía más la crisis”.

“Este tipo de acciones no van a impedir que las organizaciones de derechos humanos continuemos exponiendo y denunciando sus tácticas represivas hasta obtener justicia, verdad y reparación para las víctimas”, apuntó.

Carlos Trujillo, representante de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), desaprobó la decisión del gobierno nicaragüense al asegurar que esta “no ayudará a su causa”.

“El Gobierno de Nicaragua sigue aislando a la comunidad internacional. Esto no ayudará a su causa. Esperamos las próximas semanas las audiencias de la ONU y la OEA”, escribió el embajador en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, también condenó la expulsión de la misión de Oacnudh de Nicaragua y criticó las acciones del gobierno nicaragüense.

“El Gobierno de Costa Rica condena vehementemente la expulsión de la Misión de Naciones Unidas por parte del Gobierno de Nicaragua. De igual manera, como presidente reitero: bajo ninguna circunstancia Costa Rica entregará las listas de personas que se encuentran refugiadas en nuestro territorio”, expresó Alvarado.