•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) expulsaron a 82 alumnos que estuvieron atrincherados en el recinto Rubén Darío, acusándoles de faltas “muy graves” relacionadas con las protestas antigubernamentales en este lugar entre mayo y julio.

La expulsión la dieron a conocer este viernes mediante una carta que hicieron pública las autoridades de la UNAN-Managua.

“El plenario aprobó por unanimidad la expulsión de manera definitiva de la UNAN-Managua a dichos bachilleres por haber sido participantes activos en tranques, uso de artefactos para agresión física, permitir el ingreso a personas ajenas a la institución, comportamiento vandálico y destrucción de las diferentes facultades y laboratorios”, expresa el documento.

A los estudiantes también se les señala de robar y destruir enseres de la institución, de llamar a la desobediencia académica e “incitar al odio y la violencia”, indica la carta con fecha del 20 de agosto y difundida este viernes 31 a través de redes sociales.

Del total de jóvenes sancionados, cuatro fueron expulsados por un año y los otros 78 de manera definitiva, precisa la misiva dirigida a César Rodríguez Lara, director del Registro Académico Estudiantil, y firmada por Luis Alfredo Lobato, secretario general de la universidad.

La decisión fue aprobada por unanimidad por la Comisión Especial creada luego de que los atrincherados fueran desalojados por policías y civiles armados con el fin de “averiguar y determinar responsabilidades” respecto a los hechos.

Anuncian reingreso

La secretaría general de la universidad también anunció en su portal web oficial que las clases serán reanudadas el próximo 1 de octubre para los turnos matutino y vespertino diarios. Mientras que para la modalidad sabatina y dominical, el reingreso será el 29 y 30 de septiembre, respectivamente.

Sin embargo, los estudiantes que fueron expulsados podrían ser demandados por la vía judicial si intentan ingresar a los recintos universitarios de la UNAN-Managua.

“Para el caso de aquellos que gozan de beneficio de beca, les serán retiradas”, añade la carta.

El año lectivo de la universidad fue interrumpido en abril pasado con el estallido de las protestas sociales en todo el país. Posteriormente se convocó a la reanudación de las clases para el 7 de mayo, cuando un grupo de alumnos se tomó el recinto en protesta contra la dirigencia estudiantil de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) y de las autoridades universitarias.

Entre la tarde del 13 y la madrugada del 14 de julio hubo un ataque en contra de los jóvenes, por fuerzas policiales y parapoliciales que tenían como objetivo desalojar la universidad. En esta ocasión varias personas resultaron heridas.