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La Organización de Estados Americanos (OEA) pidió este sábado al gobierno nicaragüense que permita el regreso de la misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), cuya visita fue interrumpida el viernes a través de una notificación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, informándole que su labor había finalizado.

La petición fue divulgada en una nota de prensa emitida por Luis Almagro, secretario general de la OEA, y el Grupo de Trabajo para Nicaragua, creado para abordar el tema de la crisis en el país en el Consejo Permanente de dicho organismo.

“Expresamos nuestro apoyo a CIDH, Meseni y GIEI Nicaragua, al Departamento de Cooperación Electoral OEA y pedimos regreso al país de (la misión) de Oacnudh”, publicó Almagro a través de su cuenta oficial en Twitter.

La OEA lamentó la decisión de “dar por finalizada” la visita de los representantes de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), un día después que este organismo presentara un informe en el que se responsabiliza al gobierno nicaragüense por graves violaciones de derechos humanos registradas durante la crisis iniciada en abril pasado, y se rechaza el presunto “intento de golpe de Estado”.

Asimismo, la OEA instó a las autoridades nicaragüenses a cooperar con las misiones de organizaciones internacionales que aún están en el país, dándole seguimiento al tema de la crisis sociopolítica.

Tanto el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), ambos respaldados por la OEA, han denunciado “obstáculos” para desempeñar las labores investigativas en el país, según la información publicada este sábado en el portal oficial de la organización.

“Instamos al Gobierno de Nicaragua a respetar los acuerdos alcanzados con los mecanismos mencionados anteriormente, facilitar la recopilación de información oficial de las instituciones gubernamentales necesaria para su trabajo y facilitar el acceso a los centros de detención, a fin de monitorear la situación de detenidos en el contexto de las recientes manifestaciones”, agrega el comunicado.

El diálogo

La OEA insistió también en que los esfuerzos que se realizan para el abordaje de la situación sociopolítica tienen como objetivo “avanzar hacia un enfoque coherente y efectivo que permita lograr un diálogo inclusivo y útil en Nicaragua lo más pronto posible”.

A la vez, el organismo condenó nuevamente los hechos violentos, la represión, persecución, detenciones arbitrarias y criminalización en contra de pobladores nicaragüenses, refiriéndose a los aspectos que reveló el informe de Oacnudh, presentado esta semana.

“Instamos al Gobierno de Nicaragua a que aproveche los buenos oficios disponibles y busque un resultado positivo y constructivo en esta coyuntura crítica”, recalcó la OEA.

El gobierno de Nicaragua considera que Oacnudh no tenía que monitorear la situación de los derechos humanos en el país.

Gobierno: Función de la ONU no era investigar sobre derechos humanos

El objetivo de la visita de la misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) a Nicaragua, durante el contexto de la crisis sociopolítica, era acompañar a la Comisión de Verificación y Seguridad del diálogo nacional y no “monitorear” la situación de los derechos humanos en el país, reveló el Gobierno en un documento oficial.

En el documento emitido en respuesta al informe presentado el miércoles por la ONU, las autoridades gubernamentales rechazan las conclusiones presentadas por este organismo internacional, por considerarlas “carentes de objetividad” e influenciadas por los partidos políticos de “oposición”.

Al igual que en ocasiones anteriores, el Gobierno señala a manifestantes de incitar a la violencia y de asesinar a policías y simpatizantes del partido, además de “atentar” contra los derechos humanos de los nicaragüenses, destruir propiedad pública y privada y generar inestabilidad en el país.

Aunque las consideraciones oficiales frente al informe de la ONU están plasmadas en un documento con fecha del 26 de agosto, el Gobierno divulgó la traducción del documento este sábado, un día después de haber notificado a la misión de este organismo que estaba en el país la interrupción de su visita.

Este acto fue calificado como una “expulsión” por organismos locales y extranjeros.

“Expresamos nuestro desacuerdo por su parcialidad, utilizando declaraciones subjetivas tomando como fuentes reportes e información publicada por medios de comunicación hostiles al Gobierno, así como otras fuentes con una posición política claramente definidas, información que el informe trata como confiable sin investigación y verificación previa”, sostiene el Gobierno.

REFUTA denuncias de represión

En el resumen de los hechos ocurridos desde el pasado 18 de abril, el Gobierno de Nicaragua argumenta que desde el inicio de las protestas, calificadas como violentas, se ha promovido la “manipulación” en medios de comunicación porque se “inventó” la muerte de un joven esa noche, lo que ocasionó un estallido a nivel nacional. 

Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA). EFE\END

“Los grupos interesados en desestabilizar y romper el orden constitucional del país, sin tener nada que ver con las demandas sociales, desde ese día en adelante iniciaron el desorden público que resultó en asesinatos, incendios, saqueos y disturbios”, recalca la misiva oficialista.

Posteriormente, acusa a los protestantes de estar vinculados a partidos de oposición, que planeaban un golpe de Estado, por el hecho de haber realizado las concentraciones de manera simultánea a nivel nacional.