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Por tercera ocasión fue reprogramado el inicio del juicio contra el sicólogo Roger Alfredo Martínez, de 35 años, a quien el Ministerio Público acusa de terrorismo y fabricación de armas, entre otros delitos.

El juicio estaba previsto iniciar este lunes en el Juzgado Único de Distrito Penal de Granada, pero fue reprogramado por decisión del juez Armando José Somarriba para el día lunes 17 de septiembre a las 11:00 a.m., confirmó el abogado Maynor Curtis, quien ejerce la defensa de Martínez.

Martínez fue detenido el pasado 15 de julio en su vivienda y, en la acusación presentada por la Fiscalía, se le imputan de forma provisional los delitos de terrorismo y fabricación, tráfico, tenencia y uso de armas restringidas, sustancias o artefactos explosivos.

Familiares y amigos del acusado lamentaron la reprogramación del juicio, pues la interpretan como un mecanismo para que el sicólogo permanezca más tiempo en prisión.

“Lo que ellos quieren es no dejarlo en libertad, él es un preso político más, como todos los que han sido capturados por estar contra el Gobierno. Ya tiene casi dos meses de estar en la cárcel y una reprogramación hace que el proceso sea mucho más lento, está pagando delitos solo por participar activamente en las marchas autoconvocadas”, reclamó Ernesto Portobanco, quien se presentó al juzgado para brindar su respaldo a Martínez y exigir a las autoridades que sea puesto en libertad.

Violencia en plantón

Este lunes a las afuera de los juzgados de Granada simpatizantes sandinistas acuerpados por policías, agredieron a un grupo de personas que se sumó a un plantón para exigir la liberación del sicólogo Roger Alfredo Martínez.

“Ellos (simpatizantes sandinistas) empezaron agredirnos con palabras y luego con golpes, por eso debimos retirarnos del lugar inmediatamente, porque nuestras vidas estaban corriendo peligro. Nosotros también tenemos derecho a protestar, pero para ellos eso es un delito que merece cárcel”, relató una de las agredidas quien solicitó omitir su identidad.

Durante la revuelta algunas personas denunciaron el robo de sus celulares con los que habían grabado la agresión.