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La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) anunció ayer que ya está trabajando en una estrategia para continuar monitoreando la situación de derechos humanos en Nicaragua, aunque ahora lo hará desde Panamá.

“En este momento el equipo regional de Oacnudh trabaja en la estrategia y plan de acción para continuar con el monitoreo y acompañamiento a las víctimas en su búsqueda de justicia y verdad desde la Oficina Regional en Panamá”, indicó esta oficina a través de un tuit.

La misión del Oacnudh se encontraba en Nicaragua desde el 26 de junio, pero abandonó el país el pasado 1 de septiembre porque el Gobierno canceló la invitación a dicha misión, luego que publicara un informe en el que responsabiliza a las autoridades nicaragüenses por las graves violaciones de derechos humanos registradas durante la crisis sociopolítica que inició en abril.

Guillermo Fernández Maldonado, coordinador de la misión, aseguró el pasado viernes que mantendrían el monitoreo a través de “la obtención de información y la capacidad de pronunciarnos sobre los hechos” que ocurran en Nicaragua.  “Lo central son las víctimas y sus derechos, queremos estar concentrados en eso”, agregó Fernández Maldonado.

Más reacciones

La salida de la misión de la ONU de Nicaragua, considerada como una expulsión en represalia por publicar el informe “Violaciones a los derechos humanos y abusos en el contexto de las protestas en Nicaragua”, ha provocado extensas reacciones por parte de organizaciones nacionales, internacionales, diplomáticos y Gobiernos de todo el mundo.

El último en pronunciarse fue el Gobierno francés, el cual instó ayer a las autoridades nicaragüenses a que reconsideren su decisión de poner fin a la misión del Oacnudh y pidió que cooperen nuevamente con la organización.

En una declaración, un portavoz del Ministerio francés de Asuntos Exteriores deploró que la actuación llevada a cabo por el gobierno del presidente Daniel Ortega se produjera después de la publicación del informe de la misión del Oacnudh.

El documento, emitido el pasado miércoles, apuntaba al Estado nicaragüense como máximo responsable de la vulneración de derechos humanos en el país desde el pasado mes de abril y del “alto grado de represión” estatal de las protestas contra el Gobierno, en las que se han registrado “más de 300 muertos y 2,000 heridos”.

El Ministerio de Exteriores francés apeló al “cese de la represión” contra la población y exigió un compromiso en la búsqueda de un “diálogo nacional”, la “única medida” efectiva que ayudaría a crear las condiciones para una “salida pacífica y negociada” de la crisis.

En días anteriores también repudiaron la expulsión de la ONU el representante de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, y el Grupo de Trabajo para Nicaragua de la OEA.