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El chofer William David Márquez declaró ante un juez de Managua que el día en que fue asesinada de un disparo en la cabeza la señora Sarybel Abad Urcuyo, su jefe Roberto Estrada Zamora, se desapareció de la empresa entre las 12 del medio día y las 3 de la tarde.

Con este relato como testigo del caso, el chofer deja sin coartada al empresario, acusado en un juicio como autor del femicidio en perjuicio de su esposa, Sarybel Abad Urcuyo.

El tiempo en que Estrada se ausentó de su empresa, según afirma Márquez, es el mismo período de tiempo en que Sarybel Abad Urcuyo fue secuestrada por desconocidos, cuando llegaba a la casa de su mamá en el Reparto Altamira, y su cadáver apareció minutos después con un impacto de bala en la cabeza, abandonado cerca de un vertedero en los alrededores de la cuesta El Plomo.

El patólogo que hizo la autopsia a Urcuyo también reveló que la víctima tenía equimosis (moretones) en los brazos que según su experiencia médica le hace suponer que son golpes que la víctima recibió al forcejear con sus captores. Archivo/ END

Márquez le trabajó solo por un día como chofer a Estrada. Fue el pasado 3 de julio, el mismo día que Urcuyo apareció con un disparo en la cabeza en un predio montoso cerca de la cuesta El Plomo, al oeste de Managua.

El caso es atendido por el el juez IV Distrito Penal Especializado en Violencia de la capital, Harold Leal.

En su relato ante la autoridad judicial, William Márquez agregó que volvió a ver a Roberto Estrada en la empresa de aceite vegetal, de la cual es dueño, hasta las tres de la tarde cuando le pidió llevarlo a su casa.

Entre el trayecto de la empresa a la residencia de Estrada, este llevaba sobre sus piernas una pistola, según el relato brindado por el testigo en la primera audiencia de juicio que este martes fue suspendido por falta de otros testigos.

En el primer día de juicio, que se realiza a puerta cerrada, también declaró el médico forense Néstor Membreño, quien confirmó que la víctima  (Sarybel Abad Urcuyo) murió a consecuencia de un impacto de bala en la cabeza.

El patólogo que hizo la autopsia a Urcuyo también reveló que la víctima tenía equimosis (moretones) en los brazos que según su experiencia médica le hace suponer que son golpes que la víctima recibió al forcejear con sus captores.

El juicio para Roberto Estrada Zamora, acusado por femicidio en calidad de autor intelectual, violencia patrimonial, violencia psicológica y violencia contra la mujer continuará el próximo viernes 7 de septiembre.