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Un hombre de 60 años denunció este martes en las oficinas de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), haber sido secuestrado y torturado por parapolicías.

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El ciudadano, que omitió su identidad por seguridad, afirmó que sus captores lo golpearon y le colocaron cigarrillos encendidos en sus brazos.

Según el denunciantes, los sujetos lo interrogaron sobre quiénes eran los que participaron en los tranques y dónde tenía las armas, pero aseguró que él ni siquiera ha participado en marchas.

“Me preguntaban por las armas, los nombres de los que andaban en los tranques. Yo les preguntaba dónde y no me mencionaron un tranque en específico”, afirmó.

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Agregó que fue secuestrado el 31 de julio a las 2:00 p.m. en Lomas de Guadalupe, en el Distrito VII de la capital, cuando estaba en una estación de bus junto con otros dos jóvenes.

Narró que al lugar llegaron sujetos a bordo de motocicletas que vestían como agentes antidisturbios de la policía.

Este hombre denunció que fue torturado con  cigarrillos encendidos.

“A un chavalo lo golpearon y se lo llevaron. Minutos después me llevaron a mí y a otra muchacha”, relató.

Dijo que también llegaron sujetos que vestían de civil e iban a bordo de una camioneta doble cabina. “Eran paramilitares porque andaban armas de guerra”, subrayó.

Liberado y vigilado

Las quemaduras de cigarrillos las tiene en ambos brazos. Aseguró que estuvo secuestrado hasta la 10:00 a.m. del 1 de agosto y que fue liberado en las cercanías del colegio Josefa Toledo de Aguerri, en el barrio La Fuente.

“Me dijeron que me soltarían, pero que me iban a tener en vigilancia y lo cumplieron, porque me estuvieron siguiendo por una semana”, afirmó la víctima.

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Sostiene que el sitio donde lo mantuvieron es una casa normal, ya que logró oír un perro y un chocoyo.

“No era un ambiente de celda. Era un lugar abierto”, detalló la víctima, quien afirmó que la cárcel clandestina en la que estuvo queda cerca de donde lo secuestraron.

“Sentí que no tardamos cuando me trasladaron al lugar donde me tuvieron”, declaró.