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El grupo de la OEA para Nicaragua se reunirá con instituciones financieras internacionales para asegurarse de que el dinero aprobado para proyectos en el país centroamericano no se destine a reprimir opositores al Gobierno, dijo a la AFP un diplomático estadounidense.

"Tenemos una reunión con el BID y con otros grupos bancarios internacionales para estar seguros de que el dinero que los países miembros ponen en Nicaragua no se use para violaciones de los derechos humanos", declaró el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo.

Trujillo representa a Estados Unidos en el grupo especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) creado para atender la situación en Nicaragua, conmocionada desde abril por manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega que dejan al menos 320 muertos.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el grupo Banco Mundial (BM) informaron hace semanas que están siguiendo "de cerca" los acontecimientos en Nicaragua, que según señalaron ya afectaron su operativa, centrada en diferentes proyectos de desarrollo.

"En el contexto de la crisis actual, hemos revisado nuestra cartera de proyectos y reforzado las medidas para garantizar que los recursos del Banco se utilicen para los fines previstos", señaló a inicios de agosto un portavoz del Banco Mundial, subrayando que desde el inicio de las protestas no se aprobaron nuevos préstamos.

Para el BM, "las futuras operaciones dependerán de que existan condiciones apropiadas para la efectiva implementación de los proyectos en beneficio del pueblo de Nicaragua", añadió en ese momento la fuente del organismo.

El BID, que opera en Nicaragua para "promover el desarrollo económico y social inclusivo" a través de proyectos de infraestructura básica y acceso a servicios, también sigue "de cerca" los eventos en el país, que impactaron su gestión en el terreno y motivaron el retiro del personal no esencial de su oficina en Managua por razones de seguridad.

"La crisis ha afectado la preparación y ejecución de proyectos y los desembolsos de préstamos del BID en el país. Nuestra cartera activa de préstamos de inversión en Nicaragua tiene un saldo por desembolsar de 624 millones de dólares", explicó un portavoz del organismo a inicios del mes pasado.

El diálogo

El Grupo de Trabajo de la OEA para Nicaragua, concebido a principios de agosto para buscar "soluciones pacíficas y sostenibles" a la crisis sociopolítica, es considerado "injerencista" por el gobierno de Ortega, que ha dicho que sus miembros "no son bienvenidos".

Trujillo afirmó que una visita a Nicaragua "sí ayuda" a respaldar a la sociedad civil y a la Iglesia católica, que ha jugado un papel mediador entre las partes, pero no es el objetivo final.

"La meta del grupo no es pasar unos días en Nicaragua, sino crear las condiciones para que el Gobierno vea lo importante que es regresar al diálogo", enfatizó.

Trujillo señaló que, como se dijo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el miércoles, y antes en la OEA, "lo más importante es que el gobierno de Ortega pare la torturas y las violaciones a los derechos humanos y entre en un diálogo en buena fe".

Iniciado el 16 de mayo, el diálogo en Nicaragua se encuentra paralizado desde mediados de junio debido a la violenta respuesta a las manifestaciones y a la negativa del Gobierno a abordar la democratización del país, que incluye la propuesta de elecciones anticipadas que el Gobierno rechaza.

"Vamos a hacer todo lo posible para que en Nicaragua se pueda celebrar la democracia", aseguró Trujillo.

El BM tiene 12 proyectos en Nicaragua por un monto de 572 millones de dólares, destinados a aumentar el acceso a la educación, la atención médica, el agua potable y el saneamiento, así como a mejorar la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la infraestructura.