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Al menos el 80% de los negocios permanecieron cerrados este viernes en la ciudad de Masaya. Las calles lucieron vacías y con poca afluencia de personas.

El sector comercial de la ciudad de Granada también se sumó a la protesta para exigir la liberación de los presos políticos.

Los habitantes de ambas ciudades permanecieron dentro de sus viviendas. El transporte interlocal y las rutas urbanas operaron, pero era visible la poca afluencia de pasajeros.

María Concepción García, quien permanecía dentro de su casa en el barrio San Juan de Masaya, explicó que desde el jueves se abastecieron para apoyar el paro nacional.

“Estamos apoyando, Masaya vivió tiempos muy dolorosos y por todos nuestros muertos decimos presente”, agregó García.

Los empresarios turísticos de Granada también se sumaron al paro. Algunos negocios de la calle La Calzada y El Caimito no abrieron y tampoco se observaron turistas. 

Leoneses, a puertas cerradas

En León, el comercio se sumó este viernes al paro nacional. Colegios religiosos y universidades privadas también permanecieron cerrados, y en los colegios estatales, aunque abrieron, hubo poca asistencia de alumnos.

Las calles del centro histórico de León, donde se concentra la mayor cantidad de negocios, se notó una mínima cantidad de transeúntes y vehículos circulando.

En la terminal de buses, el transporte operó casi con normalidad, pero debido a la poca demanda de usuarios, algunos transportistas optaron por guardar sus unidades.

Francisco Álvarez, responsable de los mercados municipales en León, admitió que una buena parte de los negocios cerró sus puertas en los mercados; sin embargo, expresó que es necesario que todos los sectores trabajen por el bienestar del país.

A pesar del escaso tráfico vehicular, la policía de tránsito se desplazó en distintos puntos sobre las carreteras y varias patrullas con fuerzas antidisturbios realizaron patrullaje en el casco urbano.

Calles desoladas

En la ciudad de Jinotepe, cabecera departamental de Carazo, la mayoría de las tiendas, bancos y negocios pequeños cerraron el paro nacional y decidieron cerrar sus puertas.

Las calles lucieron desoladas y solo se observaron patrullas de la Policía Nacional en las principales vías de la ciudad. 

En cuanto al comercio, en el mercado Jorge Matus Téllez algunos negocios estaban abiertos.

Pequeños comerciantes que no cerraron sus negocios afirmaron que lo hacían por temor a represalias. 

En el mercado municipal de Diriamba los negocios abrieron temprano el viernes, pero se notaban pocos compradores. Vendedores de empresas que abastecen de productos a los mercados, no laboraron, pero en general los comerciantes ofrecían productos de reserva.

En Rivas, lo más visible del paro fue el cierre de los bancos y de tres de las cuatro gasolineras que funcionan en la ciudad. El sector comercial local funcionó en gran medida. Farmacias, autolavados, carnicerías, comiderías, restaurantes y el mercado municipal atendieron.

(Con la colaboración de Lésber Quintero, corresponsal en Rivas;  José Luis González, corresponsal en León; Tania Narváez, corresponsal en Carazo)