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Productores nicaragüenses y miembros del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) fueron capacitados en las Normas y Directrices para la Intervención Ganadera en Emergencia (LEGS por sus siglas en inglés) un conjunto de normas internacionales que incluye a los animales de producción, consumo y trabajo en los sistemas de preparación, respuesta y atención ante desastre.

Brooke Nicaragua ayudó a traer esta metodología que se aplica en diversos países del mundo.  Según esta organización, por cada dólar invertido en la prevención de desastres que incluya  animales, hay un ahorro de 2.7 dólares en pérdidas.

 El pasado lunes 27 de agosto, los expertos  Einstein Tejada y Juana Giraldo, certificadores LEGS en Latinoamérica,  capacitaron por primera vez al personal de instituciones como Conagan, FAO Nicaragua, universidades y Sinapred. Carlos Fernando López, gerente de programas de Brooke en Centroamérica, aseguró que esta metodología se utiliza en otros países y “reduce pérdidas, protege los medios de vida y garantiza la seguridad alimentaria”. Tejada aseguró que el objetivo de la metodología es “evitar reducir la capacidad productiva del ganado y salvar medios de vida para los pequeño productores”.

En términos LEGS, ganado se conoce como el conjunto de animales que son utilizados para consumo o producción, pueden ser gallinas, vacas, cerdos, ovejas. También incluye especies de trabajo como el caballo.

En tanto, Giraldo explicó que el ganado como medio de vida es importante, porque cuando las familias que tienen animales los pierdan no van a contar más con esto para sobrevivir”.

No existen acciones

Carlos Mercado, de la dirección de fomento ganadero de Conagan, afirmó que sobre el tema de protección de ganado en situaciones de desastres, no hay directrices o acciones para mitigar pérdidas. “Cuando hay sequías no hayamos qué hacer. No hay políticas diseñadas para atención a los ganaderos”, precisó.

Por su parte, Enrique Rimbaud, docente veterinario y defensor del bienestar animal, declaró que esta metodología es buena ya que va dirigida al pequeño productor. “Tiene que haber un consenso que no ha existido entre Sinapred y el resto de organizaciones que trabajamos con animales. La familia sin el entorno de sus mascotas y animales de producción queda tronca”, explicó Rimbaud.