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Los cigarrillos que en centenares de miles de cajetillas ingresaron al país entre noviembre del año pasado y abril de este año, sin control sanitario, no son aptos para el consumo humano, pues presentan una serie de inconsistencias que demuestran el peligro que significa para los fumadores que han optado por comprarlos, indica un informe de la Policía Nacional.

Cabe señalar que todo cigarrillo es peligroso y causa daño a la salud, pero el documento de avance de las investigaciones elaborado por la Dirección de Investigaciones Económica, DIE, de la Policía Nacional, le agrega categórico que “dichos productos no pueden ser aptos para el consumo humano”.

Además, el documento policial añade que (los productos) presentan inconsistencias tales como la presentada por la marca Silver Elephant, a la que le falta el nombre del importador o distribuidor, número de teléfono y número de lote.

EL NUEVO DIARIO publicó un trabajo especial sobre dos cargamentos ingresados entre noviembre del año pasado y abril de este año, que suman de 2,200 cajas de cigarrillos marca Silver Elephant, Goleen Deer y Win, las cuales, sin cumplir con los requisitos sanitarios de ley y sin haber pagado el total de sus impuestos, fueron aprobados por el Minsa, por el Mag-For y por Aduanas, para venderse en el mercado local.

En el caso se encuentran mencionados, además de los funcionarios estatales que dieron su aprobado, Celia Auxiliadora Grijalva, a nombre de quien venían los cigarrillos importados en abril pasado; su sobrino Carlos Dávila Grijalva, quien es conocido como un distribuidor de este producto en el Mercado Oriental, y el gestor aduanero José Francisco Torres.

Otra marca y miles en el Oriental

El informe policial habla de que en el cargamento descubierto en abril pasado, además de la marca Silvert Elephant, se encontraron con la “Marshal”, la cual presenta inconsistencias como el idioma, que es inglés cuando debe ser español; no presenta país de origen, nombre del importador, ni tiene fecha de vencimiento; no tiene número de lote ni número de teléfono, y lo más importante, en las muestras no aparece reflejado el número del registro sanitario del país de origen.

Los corredores del Mercado Oriental están plagados de centenares de cajas de cigarrillos chinos que no cumplen con registros sanitarios ni normas ambientales, pero que han ingresado al país por medio de irregularidades en las que se han visto envueltos funcionarios de la Dirección General de Aduanas, DGA, del Ministerio de Salud, Minsa; y el Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For.

Un recorrido realizado la mañana de este lunes por un equipo periodístico de EL NUEVO DIARIO, confirmó que en el corredor que se abre por el costado oeste del Cine México, de sur a norte, en una de las zonas de comercio más agitadas del mercado, hay dos puestos donde los cigarrillos son ofrecidos entre tramos de ropa, verduras, frutas y carne.

Entre las marcas ofrecidas abiertamente se encontraban Blitz, Silver Elephant y Hills, cuyas cajetillas eran vendidas al por mayor o por unidad. Pero otras de las marcas identificadas son: Fox, Hobby y Euro.

El Minsa, a través de su director de Salud Ambiental y Epidemiología, así como de su director de Control de Alimentos, la Dirección General de Aduanas (DGA) y el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), han autorizado de manera irregular la nacionalización y comercialización de por lo menos 2,200 cajas de cigarrillos en los últimos seis meses, confirmaron nuestras indagaciones. Ese número de cajas significan más de un millón de cajetillas vendiéndose en el mercado local.

Esas autorizaciones le han provocado al Estado de Nicaragua pérdidas que superan los 2.8 millones de córdobas, pues han legitimado dos casos de defraudación aduanera; y, al mismo tiempo, han puesto en riesgo la salud de miles de consumidores, ya que los cigarrillos no cumplen con las leyes nicaragüenses en materia de control de comercio y de sanidad.

Los precios del cigarrillo

END preguntó a los dependientes del Oriental --quienes se mostraron sorprendidos por la presencia del equipo periodístico--, por el precio de la mercadería: un cartón de 10 cajetillas alcanzaba entre 80 y 90 córdobas --en dependencia de la marca--, en cambio, una cajetilla de 20 cigarrillos costaba 10 córdobas.

Los comerciantes consultados, quienes además prefirieron no brindar sus nombres ni mayor información sobre la calidad del producto, sólo confirmaron que uno de los principales proveedores del cigarrillo era Carlos Dávila Grijalva, con quien END conversó el viernes pasado en el interior de su módulo cerca de ese mismo sector.

Dávila reconoció en dicha entrevista importar la mercancía para distribuirla en diferentes locales del mercado, aunque aseguró que lo hacía de manera “legal”. Sin embargo, no mostró un solo documento o elemento que respaldara su versión. Durante el mismo recorrido, confirmamos la existencia de otro puesto de venta de los atados de cigarrillo, esta vez por el costado sur del Cine México.

Los precios eran los mismos, y el proveedor, según el vendedor que no quiso brindar su nombre, era igualmente Carlos Dávila Grijalva.

Además de venderse por paquetes y cajetillas, el producto también se vende “menudeado”.

EL NUEVO DIARIO lo confirmó al preguntarle a una joven vendedora ambulante, que además ofrecía chicles y caramelos. La muchacha vendía cada cigarrillo a un córdoba.

Silencio estatal

Las autoridades de la Dirección General de Aduanas (DGA) guardaron silencio sobre el caso de la autorización que han emitido en conjunto con el Ministerio de Salud, Minsa; y el Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For, para la nacionalización y comercialización de por lo menos 2,200 cajas de cigarrillos que no cumplen con las normas sanitarias y que no han pagado la totalidad de los impuestos.

Ayer buscamos la versión de la DGA en el caso, luego que desde la mañana del viernes de la semana pasada, el director de esa entidad, Eddy Medrano, y el “asesor de Relaciones Públicas”, Fanor Alberto Bonilla Sandoval, prometieran la información, sin brindarla ni ese día ni en lo que restó del fin de semana.

“¿Ya no publicaste lo que quisiste?, fue la respuesta de Bonilla Sandoval ayer cuando le llamamos en busca de una explicación del asunto. Se le recordó que desde el viernes había prometido la información, pero que no la brindó ese día; también que le habíamos llamado el sábado por la mañana y que se excusó de hablar porque estaba en una reunión, prometiendo que devolvería la llamada, pero que tampoco cumplió, y ésta fue su respuesta:
“Es que yo no trabajo para vos y no puedo andar pensando nada más en función tuya. Había buscado a alguien para que te atendiera hoy (ayer) pero ya lo suspendí”. Luego cortó la llamada.

De las autoridades de Salud y del Mag-For tampoco fue posible lograr una reacción sobre el caso.