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Todo hace indicar que los personajes de los cuentos de caminos no saldrán de sus tumbas en el tradicional desfile de los Agüizotes, que se celebra el último viernes de octubre de cada año en la ciudad de Masaya, donde permanecen los parapolicías y se registran persecuciones y detenciones ilegales de los opositores al Gobierno.

Esta fiesta popular tiene 44 años de celebrarse y se organiza con dos meses de anticipación, explicó uno de sus promotores.

“Este año, dudo que se realicen los Agüizotes debido a la falta de seguridad que hay en el pueblo de Masaya, además, como junta directiva debimos reunirnos hace dos meses para decidir si el desfile va o no. A estas alturas es muy difícil organizarlo porque estamos contrarreloj”, informó uno de sus miembros, quien pidió anonimato.

Agregó que de no llevarse a cabo este año, sería la segunda vez que se suspende la fiesta de los Agüizotes, porque en 1978 tampoco lo hicieron, por las mismas circunstancias que enfrenta ahora Nicaragua.

En esta actividad popular participan unas 10,000 personas, que llegan de todas partes de Nicaragua, así como turistas extranjeros, quienes se mezclan en el jolgorio fantasmagórico, que en años anteriores iniciaba a las 7:00 pm y se extendía hasta la madrugada del día siguiente.

La misma suerte corre el tradicional Torovenado de El Pueblo, porque tampoco sus organizadores se han reunido para confirmar su participación.

En el desfile, los visitantes tanto nacionales como extranjeros solían ver a personas disfrazadas. Algunos personajes son la Llorona, la Chancha bruja, la Cegua, la Carreta náhuatl, la Taconuda, el Padre sin cabeza, la Muerte quirina, la Mocuana, la Bruja al volcán, los Cadejos, entre otros. A los miembros de la mayordomía se les ha invitado a reuniones, pero ninguno ha asistido.

Sin Torovenado del Pueblo

La misma suerte corre el tradicional Torovenado de El Pueblo, porque tampoco sus organizadores se han reunido para confirmar su participación. Silvio Ortega, miembro de la mayordomía, mencionó que existen elementos a tomar en cuenta: la inseguridad, porque hay algunos participantes que con su picardía ridiculizan a algunos personajes de la esfera política y eso puede malinterpretarse como una provocación y puede haber ataques y detenciones ilegales contra los participantes.

Además, los artesanos de Monimbó, que en su mayoría apoyan con productos, están pasando por la peor situación económica, porque no registran ventas, lo que ha provocado la reducción de su personal.

“Algunos negocios que aportaban para la realización de esta actividad fueron saqueados y otros quedaron reducidos a cenizas, lo que impide la realización de la actividad. En lo personal, no creo que haya este año Torovenado”, afirmó Ortega. Agregó que en años anteriores la Alcaldía de Masaya ha otorgado un apoyo económico para la elaboración de esta actividad, pero “no hemos querido acercarnos, porque creo que también están pasando por momentos difíciles y es mejor que inviertan en la reparación de las calles”.

Los bailes de negras son parte de las tradiciones de Masaya en las fiestas patronales en honor a San Jorónimo.

Hípico de  la Alcaldía

EL NUEVO DIARIO intentó conocer la versión de la Federación de Asociación de Hípica de Nicaragua, pero no fue posible.

El Club Hípico de la Alcaldía de Masaya realizará su desfile este próximo 23 de septiembre, a la 2:00 p.m. en los Juzgados de esta ciudad.

Sin embargo, la Asociación de Caballistas Tradicionales del departamento no ha confirmado su participación, como todos los años.

En Granada, el desfile hípico en honor a las fiestas de la Virgen de La Asunción se realizó el 19 de agosto y fue convocado por la comuna. Esta es una de las mejores hípicas porque asisten alrededor de 2,000 montados, pero este año participaron alrededor de 70 montados.

Ambiente de oración

El cardenal Leopoldo Brenes dio a conocer en un comunicado para las fiestas de Santo Domingo, en Managua, que todas las actividades de índole religiosa y tradicional debe prevalecer un ambiente de oración y de recogimiento. Sin embargo, las Alcaldías del país han realizado programas culturales para celebrar las fiestas patronales e inclusive el desarrollo de desfiles hípicos, aunque en lo general han tenido poca asistencia. 

El padre José Antonio Espinoza, cura de la iglesia San Jerónimo, expresó que ha acogido la disposición del cardenal Leopoldo Brenes.

Para este año está previsto que no se realice la tradicional bajada de Tata chombo, que es cada 20 de septiembre, por lo tanto, se suspende toda procesión, quema de pólvora, filarmónicos, desfiles, bailes folclóricos al son de marimbas, el juego del palo lucio y la alborada, por lo que los promesantes que van a pagar sus promesas deberán hacerlo en absoluto recogimiento, dentro del templo, o bien, quemando alguna candela. Esta vez en Masaya prevalecerá un ambiente de oración y sobriedad en apoyo a las familias de las 36 personas que se registran como muertas durante la crisis.

“Seguiremos con las recomendaciones del cardenal Leopoldo Brenes, se debe evitar toda actividad en la que se exponga la vida de los fieles”, detalló Espinoza

Sin Tope

La represión gubernamental en los diferentes departamentos de Nicaragua ha afectado tanto que en Carazo las festividades religiosas quedaron canceladas. Para un historiador de la ciudad de Diriamba, que pidió anonimato, la crisis afecta tanto a la cultura como a la religiosidad, porque ambas van de la mano. 

“La tradición este año se perdió por completo, así como también el presupuesto de cultura, antes se destinaban 45,000 córdobas en cada municipio, los cuales eran repartidos a cada presidente de baile, pero ahora el presupuesto fue eliminado por el Gobierno”, afirmó el historiador.