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Los padres de la estudiante universitaria Elsa Valle, detenida desde el pasado 14 de julio, están exigiendo a las autoridades penitenciarias de la cárcel de mujeres La Esperanza que permitan que la joven sea atendida inmediatamente por un médico para conocer su estado de salud.

Valle, de 19 años, padece una enfermedad conocida como púrpura trombocitopénica idiopática, que se caracteriza por la destrucción prematura de plaquetas y que pone en peligro su vida en caso de no recibir la atención y las medicinas necesarias.

Sus padres, que han tenido poco contacto con ella, además necesitan confirmar si se encuentra en estado de embarazo. 

Carlos Valle, padre de la joven, manifestó que Elsa mantuvo un noviazgo con el estudiante Tony Merlo, quien fue asesinado por parapolicías en el contexto de las protestas el pasado 23 de junio, mientras resguardaba un tranque en el barrio 8 de Marzo, en Managua.

“Ella se había hecho una prueba de embarazo de esas que venden en la farmacia y le salió positiva, por eso presumimos que está embarazada”, señaló.  Agregó que es vital que un especialista vea cómo se encuentran sus plaquetas.

“Esa enfermedad (púrpura) es la antesala de la leucemia o cáncer en la sangre. Ella debe ser tratada periódicamente, cada tres meses debe medirse las plaquetas. Le salen morados en las piernas, en la espalda y en otras partes del cuerpo. En el hospital le hacen ultrasonidos y otros exámenes, pero últimamente no se ha podido”, dijo su progenitor.

El padre de Elsa manifestó que la muchacha también debe ser atendida por una fuerte lesión que sufrió en el pie en la cárcel, y que no le permite caminar con normalidad.

La captura

Valle había estado al frente de la recolección y entrega de agua, alimentos, medicinas y otros suministros a estudiantes que permanecían atrincherados en la Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) y en los tranques ubicados en los alrededores de este centro de estudios. 

Además, trató de evitar los daños y el saqueo que delincuentes disfrazados de estudiantes realizaron posteriormente en la universidad, aseguró su padre. 

La detención de la joven se produjo el 14 de julio, unos días después de que dejara la Upoli y regresara a casa. 

“La Upoli se entregó (a las autoridades académicas) el 11 de julio. A ella la detienen en la casa de una amiga, en las Américas Uno, donde realizaban un almuerzo. Yo la estuve llamando a su celular, le llamé cuatro veces y no me contestó, la quinta vez que llamo me contesta una voz de mujer que me dice que se acababan de llevar a Elsa de su casa, supuestamente al Distrito 7 de la Policía Nacional”, relató.

Sin embargo, Valle fue llevada a las celdas de El chipote, donde permaneció seis días para luego ser trasladada a La Esperanza. Es acusada por tenencia ilegal de armas de fuego y otras municiones, pese a que en el lugar donde la capturaron no había evidencias de eso.

Según su padre, Elsa Valle permanece en condiciones precarias junto a otras 10 presas políticas dentro de una celda de ocho metros por cuatro, en La Esperanza.