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Tras dos meses de vivir en la clandestinidad por temor a la persecución gubernamental, Yubrank Suazo, uno de los dirigentes del Movimiento 19 de Abril de Masaya, fue detenido este lunes en Chichigalpa, Chinandega, y trasladado a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida también como El Chipote.

Familiares del detenido denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que Suazo fue capturado la mañana de este lunes junto a Mohammed Gómez, otro líder opositor, quien habría sido liberado posteriormente, mientras que Suazo fue llevado a la DAJ.

“Nosotros no solo esperamos, sino que demandamos al Gobierno que Yubrank sea puesto inmediatamente en libertad. Es una persona a la que no le pueden imputar arbitrariamente un delito, más bien, estaba resguardado y escondido buscando que no lo involucraran en nada”, declaró a El Nuevo Diario Vilma Núñez, presidenta del Cenidh.

Este organismo documentó una serie de denuncias de Suazo y sus familiares, entre estas, amenazas y persecución gubernamental luego de su involucramiento en las protestas contra el Gobierno en Masaya desde abril pasado.

Se escondía

Según Núñez, el dirigente opositor Yubrank Suazo se hallaba “resguardado” en Chinandega porque todos sus parientes cercanos tuvieron que separarse y salir de la ciudad, luego del incendio provocado en la fábrica de hamacas propiedad de la familia.

Tres días antes del siniestro, ocurrido el 4 de julio, los Suazo habían abandonado la casa por amenazas, y posteriormente permanecieron en la clandestinidad.

El Cenidh solicitó medidas cautelares “para él y para su familia, que fueron otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) después de que su casa fue quemada y toda su familia estaba siendo amenazada”, recalcó Núñez.

Hasta la tarde de este lunes, el Cenidh había informado que aún estaban investigando los detalles de la detención de Suazo, para determinar si había sido ejecutada por policías o civiles armados.

Otros detenidos

Según el Cenidh, el fin de semana un total de 23 personas fueron detenidas en distintos puntos del país, de las cuales 14 ya habían sido puestas en libertad. “Únicamente tenemos registro de nueve detenidos, que aún no han sido liberados, siete de Managua y otros dos de León, todos los demás han sido liberados”, agregó Núñez.

Suazo se une a la lista de, al menos, 360 “presos políticos”, como han sido calificados por organismos de derechos humanos las personas detenidas por liderar o haber participado en expresiones cívicas en contra del Gobierno.

Entre ese grupo están otros ciudadanos originarios de la ciudad de Masaya como Cristhian Fajardo, María Adilia Peralta y Santiago Fajardo, también integrantes del Movimiento 19 de Abril de la ciudad, quienes son procesados bajo cargos de terrorismo o crimen organizado, entre otros.

Asimismo, Gilberto Robelo y Bryan Alemán, manifestantes de Masaya, fueron presentados la semana pasada por la Policía Nacional como “terroristas”. Ambos son señalados de actos vinculados a las protestas; sin embargo, serán acusados por delitos como secuestro, extorsión, robo y “conspiración para el terrorismo”, según lo informado por la Policía.

Protestante rivense denuncia detención y amenazas

Yarrince Vílchez, ciudadano estadounidense con padres nicaragüenses, fue retenido por más de cinco horas ayer en la ciudad de Rivas. La retención se realizó sin ninguna orden de captura, denunció Carlos Vílchez, padre del joven y ex magistrado del Tribunal de Apelaciones de Estelí.

Yarrince Vílchez contó que durante las cinco horas que permaneció retenido en la estación policial fue interrogado y presionado para que brindara información sobre el supuesto “financiamiento” que reciben para realizar las protestas cívicas en esa ciudad. “Me intimidaron con que iban a mandarme a El Chipote”, reveló.

“Me preguntaban quién nos financiaba, que quién era el líder y por armas; yo les respondí que todos cooperábamos en nuestras actividades para pagar sonido, que no había líder y que tampoco sabíamos de armas porque nuestra lucha era cívica”, relató.

Yarrince Vílchez, de 34 años, es una de las caras visibles en las marchas que se realizan en Rivas en contra del gobierno del presidente Daniel Ortega. “Marchar con la bandera azul y blanco, como todo nicaragüense, ha sido su delito para este Gobierno”, declaró Carlos Vílchez al denunciar la detención de su hijo.

El líder opositor, quien se graduó como abogado en Nicaragua, fue arrestado cuando se encontraba en su oficina. “Él estaba conmigo en la oficina cuando llegaron agentes policiales y se lo llevaron, sin ninguna orden de captura ni decir por qué lo detenían”, relató su papá, quien calificó el acto como un secuestro porque no le mostraron la orden que respaldara la acción.

“Ellos  (los policías) no dicen nada, no dan ninguna explicación y yo seguí la patrulla”, declaró el padre del joven antes de que este fuera puesto en libertad.

En Rivas, el pasado viernes fue también apresado el empresario turístico opositor José Ángel Granados.