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Pese a que Nicaragua atraviesa una crítica situación sociopolítica, en las que más de 300 personas han fallecido y miles más han abandonado el país, las restricciones hacia los migrantes nicaragüenses continúan implementándose.

El más reciente reporte del Servicio Nacional de Migración (SNM) de Panamá, indica que entre el 1 de enero y el 31 de agosto de este año, un total de 672 nicaragüenses han sido deportados desde el país canalero.

La cifra representa la tercera mayor cantidad de expulsiones, solamente superadas por las deportaciones de migrantes venezolanos y colombianos, que sumaron 2,850 y 753 respectivamente. 

Según las estadísticas oficiales del SNM, en el periodo antes señalado las autoridades panameñas deportaron a 4,872 migrantes que permanecían de manera irregular en la nación canalera. De acuerdo a esas cifras, 60% de los expulsados eran hombres y el restante 40%, mujeres.

“La mayor cantidad de retornos voluntarios, expulsiones y deportaciones se hicieron efectivas a personas con edades entre 26 y 32 años, (1,671) seguido del rango de edad de 19 a 25 años (1,300)”, indica una nota de prensa publicada en el sitio web del SNM.

Desglose de datos

Esas deportaciones han incluido a ciudadanos provenientes de Cuba (114), República Dominicana (103), El Salvador (93), Ecuador (74), Honduras (71), China (24), Perú (16), Guatemala (15), México (14) y Estados Unidos (13).

Asimismo, se han deportado a ocho migrantes costarricenses, seis españoles, cinco argentinos, cuatro jamaiquinos, tres provenientes de Francia e Italia. Además, se expulsaron a personas provenientes de Bolivia, Brasil, Canadá, Haití, Hungría e Israel, dos de cada uno.

Mientras que de Bahamas, Etiopía, Ghana, Granada, Kosovo, Nigeria, Pakistán, Polonia, Rumania, Uruguay, Vietnam, Yemen y Zimbawe se deportó a una persona respectivamente.

Estrictos contra nicas

A partir del año 2017, las autoridades panameñas endurecieron sus disposiciones migratorias, debido al ingreso de miles de migrantes latinoamericanos y extracontinentales. 

El recrudecimiento de esta política migratoria incluye la promulgación del decreto presidencial 269, que entró en vigencia el primero de junio del año pasado. 

En esa disposición ejecutiva, se redujo de 180 a  90 días el tiempo de estadía como turista dentro de Panamá, específicamente a extranjeros de nacionalidades nicaragüenses, venezolanos y colombianos.

En este sentido, las cifras oficiales de migración panameña reflejan que durante 2017 fueron deportados 1,603 nicaragüenses, 21.4% más que el año 2016, cuando desde Panamá se deportó a 1,320 migrantes connacionales.