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Dueños de terrenos invadidos analizan la posibilidad de pedir a las autoridades competentes que identifiquen a los principales cabecillas de las tomas de tierra para que ellos paguen por los daños causados en sus fincas.

Solo en el municipio de Estelí, fueron tomadas más de 70 manzanas de terrenos que son propiedad de quince personas, entre naturales y jurídicas, incluyendo tres lotificadoras y dos urbanizadoras.

En esa cantidad no se incluyen unas doce manzanas de terrenos correspondientes a áreas verdes y sitios destinados por los pobladores para la construcción de parques y casas comunales.

La presidenta de la Cooperativa de Viviendas Similares Conexos y Otros Servicios Familia Feliz (Coviscof), Juana María García, señaló que en el barrio 18 de Mayo, que pertenece a una lotificación adscrita a la asociatividad, todavía hay entre 12 y 14 familias invasoras que se resisten a abandonar casi una manzana de tierra destinada para la construcción de una casa comunal y dos parques. Otras 30 familias ya fueron desalojadas de aproximadamente dos manzanas que se habían tomado y que pertenecían a familias pobres que estaban pagando a plazos sus terrenos.

García recordó que esos lugares son privados y que este martes un grupo de pobladores se presentó a la delegación departamental de la Policía Nacional de Estelí a interponer una demanda de desalojo.

El gerente de la Coviscof, Alejandro Salgado, recordó que esa asociatividad y particulares se unieron para desalojar a una parte de los tomatierras en los barrios Luz y Vida, 18 de Mayo y Villa Sandino.

Heridos por tomatierras

En el caso del barrio Luz y Vida, los tomatierras asestaron un balazo en la región abdominal a un poblador que reclamaba le desalojaran su lote. La víctima se recupera de las heridas.

A una habitante del barrio Los Ángeles también le propinaron un balazo en la parte de los glúteos cuando se dirigía con un niño hacia una pulpería a realizar compras. A ella la habrían agredido porque la señalaban de pasar información a los dueños de los terrenos sobre la identidad de los invasores, lo cual nunca se comprobó.

En el caso de la Coviscof, García y Salgado han expresado que todavía se encuentran en los procesos de evaluación de los daños, porque estos no los pueden calcular debido a la presencia de los tomatierras.

En esos lugares, además de paralizar las obras de construcción de la casa comunal y los parques, han destruido cercos y portones de los dueños. Tal es el caso de un área de dos manzanas de terrenos, propiedad de Felipe Alaniz, ubicada en la comunidad La Thompson, donde los invasores destruyeron un portón de hierro y un cerco de piedra.

A la familia Herrera, representada por Mario y Francisco Herrera, quienes sufrieron la invasión de unas 37 manzanas de tierra, los precaristas le destruyeron un galpón para secado del tabaco.