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El Grupo de Trabajo para Nicaragua creado por la Organización de Estados Americanos (OEA) buscará hoy, a través de la votación en el Consejo Permanente de un proyecto de resolución, presionar al gobierno de Nicaragua para que restablezca el diálogo nacional, suspendido desde hace casi dos meses, y para que acepte un calendario electoral en el que se programen elecciones adelantadas en el país.

La resolución resolvería en específico “hacer un llamado para generar las condiciones para restablecer el diálogo comprometido y de buena fe entre las partes”, además de “exhortar al Gobierno de Nicaragua para que apoye un calendario electoral acordado conjuntamente en el contexto del proceso de diálogo nacional”, se lee en el documento publicado este martes en el sitio web de la OEA.

En el mismo lamentan el rechazo del Gobierno de Nicaragua a cooperar con el Consejo Permanente y su Grupo de Trabajo, instándolo “a que reconsidere dicha decisión con vistas a buscar soluciones pacíficas y sostenibles a la situación que se registra en Nicaragua”.

La propuesta de resolución. Bismarck Rodríguez/END

Desde su conformación, el Gobierno nicaragüense rechazó a este grupo y el mismo presidente Daniel Ortega aseguró en una entrevista: “Nosotros no estamos para responderle a ellos”.

Esta sería la tercera resolución que se vota en el Consejo Permanente de la OEA sobre la situación en Nicaragua y necesitaría contar con 18 votos a favor para ser aprobada, de un total de 35 Estados miembros. 

La última resolución aprobada contó con el apoyo de 20 países y respaldó la creación del Grupo de Trabajo para Nicaragua cuyo mandato es coadyuvar al proceso de diálogo nacional en el país.

Informar a la CIDH

Otro punto del proyecto de resolución exhortaría a las autoridades de Nicaragua a que cumplan con sus compromisos adquiridos de brindar la asistencia necesaria a las misiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que se encuentran en el país y que han denunciado limitaciones en su labor por la falta de acceso a información. 

La exhortación al gobierno nicaragüense es específicamente sobre el Mecanismo de Seguimiento Especial para Nicaragua (Meseni) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), para que colabore “dándoles acceso y entregándoles la información necesaria para la adecuada implementación de sus mandatos”.

También urgiría al gobierno de Ortega a “tomar medidas inmediatas para investigar las violaciones y abusos” que han ocurrido en Nicaragua desde abril y, además, “tomar medidas efectivas para llevar a los responsables a la justicia y otorgar reparaciones a las víctimas como corresponda”. 

En ese sentido, la resolución reafirmaría su condena por “los actos de violencia, represión y violaciones a los derechos humanos y abusos cometidos por la Policía, grupos parapoliciales y otros contra el pueblo de Nicaragua”, los cuales han sido documentados en los informes recientes de la CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Recciones 

El secretario de relaciones exteriores del Frente Sandinista y presidente de la Comisión del Exterior de la Asamblea Nacional, Jacinto Suárez dijo este martes que “la OEA no tiene poderes vinculantes y lo que ocurra mañana (hoy) serán recomendaciones, declaraciones políticas y ya la OEA hizo varias”.

“Los únicos organismos internacionales que tienen poderes vinculantes con los estados (países) son el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la Corte Internacional de Justicia”, aseguró Suárez. 

Alfredo César, presidente del Partido Conservador y diputado en la Asamblea Nacional, valoró que “lo peligroso es lo que pueda venir después” de la sesión de hoy en la OEA.

“Si el Gobierno de Nicaragua continúa ignorando y no acatando las decisiones de la OEA, entonces se pone en peligro de que la OEA suspenda a Nicaragua. Mucha gente está errada si cree que la suspensión de la OEA es solo nominal”, expresó César, explicando que esta suspensión “significaría recorte de los recursos financieros del BID, significaría que los países quedan en libertad de cortar comercio y relaciones diplomáticas”.  

César señaló que “en el año 2009 a Honduras la suspendieron después del golpe contra (Manuel) Zelaya, primero se trató de resolver esa crisis vía diálogo y cuando Honduras se negó a acatar la resolución, la suspendieron, le cortaron la ayuda del BID, le cortaron la entrada al mercado norteamericano”.

Grupo de la OEA se reunirá con el BID

El Grupo de Trabajo de la OEA reveló este martes que se reunirá el 20 de septiembre con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, como una de las partes con las que sostendrán encuentros para “intercambiar información y explorar canales de cooperación para encontrar soluciones pacíficas a la crisis en Nicaragua”.

El Gobierno nicaragüense rechazó a este grupo y el mismo presidente Daniel Ortega aseguró en una entrevista: “Nosotros no estamos para responderle a ellos”. Archivo\END

La información sobre la reunión se encuentra pública en el primer informe del Grupo de Trabajo, en el que se detallan las acciones de este grupo del 13 de agosto al 6 de septiembre.

El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, aseguró la semana pasada a la AFP que la reunión con el BID y otros grupos bancarios internacionales sería para asegurarse de que el dinero aprobado para proyectos en Nicaragua no se destine a reprimir opositores al gobierno. En el documento publicado este martes se especifica que miembros individuales “se pondrán en contacto con los directores ejecutivos para recabar sus opiniones”. 

Violencia continúa

La evaluación del primer mes de trabajo del Grupo creado por la OEA indica que a la fecha “la violencia generalizada continúa” en Nicaragua, “acompañada de un aumento en el número de víctimas y un aumento considerable en los informes de actos de represión e intimidación”.

Además, resalta que el diálogo nacional no se ha reanudado y que el Gobierno “ha declarado su intención de excluir a las partes interesadas indispensables, incluida la Iglesia y los estudiantes”. 

En el documento se detalla que los miembros del Grupo de Trabajo han realizado “constantes intentos de contactar a la Misión Permanente en Nicaragua y de involucrar a sus delegados en las actividades del Grupo de Trabajo”, pero la misión nicaragüense aún no ha expresado su disposición a apoyar el mandato del Grupo. 

“La cooperación del gobierno con los actores internacionales y regionales relevantes se ha deteriorado considerablemente”, señalan.

Otras reuniones

En su primer mes de trabajo, el Grupo para Nicaragua se reunió con el Secretario General de la OEA, Luis Almagro; con María Claudia Pulido, Secretaria Ejecutiva Adjunta de Seguimiento, Promoción y Cooperación Técnica en Derechos Humanos de la CIDH; y con Claudia Paz y Paz, del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Miembros individuales del Grupo de Trabajo han estado en contacto con el Secretario General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), Vinicio Cerezo; y por separado algunos miembros se han acercado a la Oficina del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, y a la Oficina de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Nueva York.  

El Grupo de Trabajo para Nicaragua está integrado por las misiones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Guyana, Ecuador, Panamá, Estados Unidos, Perú, Costa Rica y México.