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El ministro de Asuntos Exteriores de España, Josep Borrell, hizo este jueves un llamado para que el Gobierno de Nicaragua y la oposición lleven a cabo un diálogo “inclusivo, constructivo y respetuoso” y que cuente con un “cierto acompañamiento internacional” para que pueda tener éxito.

Borrell compareció ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso para informar de la postura de España ante la crisis social y política que se vive en Nicaragua desde el pasado mes de abril, por las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega.

El ministro pidió el cese de la represión que se ha saldado con “cifras un tanto espeluznantes”, según el mismo Borrell.

Organismos de derechos humanos locales y extranjeros reportan entre 322 y 481 muertos, mientras que las autoridades nicaragüenses los cifran en 198.

A pesar de que el diálogo nacional lleva suspendido más de dos meses, Borrell subrayó que “sigue siendo el único instrumento” para normalizar la situación, aunque considera preciso que antes “se reinstaure un mínimo de confianza”.

“Hoy, ese diálogo nacional necesita un impulso que solo puede venir de que se restaure un mínimo de confianza previa porque hoy las partes, después de estas escenas de violencia, no están muy por la labor de iniciar un diálogo constructivo, inclusivo y respetuoso”, sostuvo.

También Borrell vio necesario “un cierto acompañamiento internacional” y ayuda técnica para que las negociaciones cuenten con un método de trabajo. Además, consideró indispensable que el Gobierno de Nicaragua levante las trabas que está poniendo a los organismos internacionales que tratan de ayudar a resolver la crisis.

Crisis trasciende fronteras

Borrell alertó de las “serias consecuencias” que el conflicto en Nicaragua tiene para el país y para toda la región centroamericana, que “vive un proceso de fortalecimiento democrático con el que España tiene un compromiso desde hace mucho tiempo”.

Además, el ministro de Exteriores sostuvo que los cinco puntos de acción de España para ayudar a Nicaragua a salir de la crisis deben basarse “en el respeto a los derechos fundamentales, la reivindicación del diálogo, la presencia de organismos internacionales, mantener y aumentar la ayuda humanitaria al pueblo nicaragüense y contribuir a un proceso de institucionalización democrática”.

Según el ministro, España “no ha permanecido ni ajena, ni distante” ante la situación de Nicaragua y ha cifrado en 850,000 euros la ayuda humanitaria en distintas áreas, como el fortalecimiento de las instituciones, la promoción de los derechos humanos y el apoyo a la sociedad civil desde una perspectiva humanitaria.

El ministro de Exteriores español lamentó que se hayan tenido que suspender algunos proyectos en ciertas zonas del país, pero lo ha achacado a que era “tácticamente imposible operar en ellas” por la situación de inestabilidad.

Borrell también reveló que en el contexto de la crisis “ha habido algunos casos de españoles que han sido amenazados”, e incluso un español fue retenido por la Policía y liberado sin cargos 24 horas después.

Países observadores en la OEA pueden ayudar a Nicaragua

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) dio “un paso más” al llamar a los países que actúan como observadores en la OEA a coadyuvar esfuerzos para que el gobierno de Nicaragua retome el diálogo, valoró este jueves Carlos Tünnermann, miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

“Creemos que el Consejo Permanente de la OEA ha dado un paso más, porque en el punto séptimo de su última resolución sobre Nicaragua hace un llamamiento a los estados miembros y observadores… porque se incluye a otros países más allá de la OEA”, sostuvo Tünnermann.

El Consejo Permanente llamó “a implementar, de conformidad con sus respectivos marcos legales y el derecho internacional, medidas diplomáticas apropiadas para coadyuvar al restablecimiento y la protección de los derechos humanos en Nicaragua”, explicó Tünnermann.

La OEA tiene 70 países como observadores permanentes, entre los cuales están España, Francia, Alemania, Italia, la Unión Europea, Japón y Corea.

A esos “países se les ha pedido también coadyuvar para resolver la crisis en Nicaragua, donde la solución pasa por el diálogo; (Daniel) Ortega debe entender que incluso para su mismo gobierno la mejor salida es el diálogo, porque por la vía de la represión incrementará la crisis”, recalcó. 

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, y miembro de la Alianza Cívica, destacó que independiente de las resoluciones en la OEA sobre la crisis en Nicaragua, “corresponde a los nicaragüenses lograr los cambios requeridos con las expresiones cívicas, con manifestaciones pacíficas; es en el diálogo nacional donde se deben concretar las soluciones a la crisis sociopolítica”.