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Decenas de mujeres y hombres se manifestaron por varias horas frente al Sistema Penitenciario de Mujeres La Esperanza, ubicado en el municipio de Tipitapa, exigiendo la libertad de las mujeres que han sido detenidas por participar en las protestas.

La manifestación llamada “Serenata por la libertad”, comenzó desde tempranas horas de ayer con un grupo que entonó música con marimba y guitarra, con el fin de que fuera escuchada por las privadas de libertad. 

Al menos 35 mujeres han sido detenidas por el Gobierno en el marco de las protestas, según las organizadoras del plantón con el que ayer llegaron a denunciar la violación de los derechos humanos a estas prisioneras.

Las protestantes leyeron un manifiesto por medio del cual pidieron que se liberen a las 35 mujeres que han sido detenidas desde el inicio de las protestas. De igual forma, denunciaron los atropellos que han cometido contra las féminas al momento de su detención, que va desde golpes hasta abuso sexual. 

“Esta demostración es para decirle a las mujeres detenidas injustamente que no están solas. El hecho de que el Gobierno las criminalice, la sociedad no lo hace, al contrario, las tiene en un lugar especial como heroínas”, afirmó Mirna Blandón, una de las manifestantes.

María Teresa Blandón, del Movimiento Feminista de Nicaragua, dijo que en la historia contemporánea del país nunca hubo tantas mujeres presas por motivos políticos. 

“En Nicaragua siempre ha habido mujeres por delitos comunes, pero es la primera vez que tenemos tantas presas políticas, solo porque hablaron en contra del Gobierno o porque se solidarizaron con otros”, expresó. 

Policía asedia

Las mujeres soltaron globos y el viento se los llevaba en dirección a la cárcel. Minutos después, dos policías a bordo de una moto llegaron a tomarles fotos. Uno de ellos tomó su celular y llamó, al parecer, para comunicar a sus superiores la manifestación que se realizaba en el lugar. 

Las mujeres reaccionaron soltando más globos azules y blancos. Después de eso, los dos policías se retiraron. También guardas del sistema penitenciario tomaron fotos a las manifestantes. 

Al final de la manifestación, sonaron el Ave María en honor a la cantante Olesia Muñoz, acusada de terrorismo por apoyar las protestas en Niquinohomo. Cuando los protestantes se marchaban, las mujeres detenidas desde el interior del penal comenzaron a gritar. 

Eso provocó que los manifestantes se regresaran y se colocaran cerca de la pared. “Libres nos llevaron”, gritaban las mujeres desde la cárcel; “Libres las queremos”, respondieron los ciudadanos. 

Maltrato a visitantes

Mariela Serrato, mamá de María Adilia Peralta, una de las prisioneras políticas, llegó a La Esperanza y aseguró que era la primera vez que tenía una visita para almorzar con su hija. Los guardias la mantuvieron afuera del penal, bajo el sol por varias horas. 

“Me dijeron que hasta que ellos (los manifestantes) se vayan, voy a entrar. Pero no es nada extraño, siempre nos hacen esperar varias horas”, aseguró la mujer, y agregó que en otras ocasiones la han dejado entrar para esperar la visita, por el lupus que padece. 

Otras personas que iban a visitar a familiares dentro de la cárcel coincidieron en que los guardias los hacen esperar varias horas bajo del sol, ya que en el portón del penal no hay nada que proteja a los visitantes. La gente se refugia en unas chozas ubicadas frente de la cárcel.