•   Managua, Nicaragua  |
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  • ACAN-EFE

Nicaragua conmemoró hoy con desfiles escolares y rítmicos el 162 aniversario de la batalla de San Jacinto, está vez en medio de una crisis sociopolítica que ha causado cientos de muertos desde abril pasado.

Miles de estudiantes de primaria y secundaria celebraron la efeméride con desfiles de bandas musicales, rítmicas, gimnasias y coreografías, y actos en las escuelas estatales y privadas en los 153 municipios de Nicaragua y con visitas a la histórica hacienda San Jacinto.

 

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En algunos municipios, opositores al Gobierno del presidente Daniel Ortega lanzaron a las calles globos de colores azul y blanco, alusivos a la bandera nacional, y con mensajes de protestas contra el Ejecutivo, a quien responsabilizan de los entre 322 y 481 fallecidos que han dejado las protestas desde abril, según cifras de organismos humanitarios extranjeros y locales.

 

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El Gobierno no ha anunciado si el presidente Ortega participará en algún acto de conmemoración a esa batalla, o al 197 aniversario de la Independencia de Centroamérica de la Corona española.

 

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Centroamérica se independizó de España el 15 de septiembre de 1821 y la Batalla de San Jacinto, considerada la segunda independencia en Nicaragua, se desarrolló el 14 de septiembre de 1856.


Esta batalla tuvo lugar en la hacienda homónima, 42 kilómetros al norte de Managua, donde el general José Dolores Estrada a la cabeza de 180 patriotas derrotó a 300 estadounidenses encabezados por William Walker, que pretendían apoderarse de Centroamérica.

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Los soldados nicaragüenses derrotaron en San Jacinto a Walker, obligándolo a regresar a su país, en una de las más cruentas batallas que registra la historia de Nicaragua.



William Walker se proclamó presidente de Nicaragua en 1856, murió ejecutado en Honduras por un pelotón del Ejército hondureño el 12 de septiembre de 1860, tras insistir en conquistar Centroamérica.