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El obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, declaró ayer públicamente su “total fidelidad” al papa Francisco, un año después de que ambos celebraron una eucaristía en el Vaticano.

“Hoy (ayer) hace un año (...) tuve la alegría de poder saludar personalmente al papa Francisco, después de la eucaristía que concelebró con la Conferencia Episcopal de Nicaragua. Mi total fidelidad al Santo Padre y mi admiración e inmensa gratitud por su ministerio”, dijo Báez en Twitter.

Báez es uno de los personajes más influyentes de Nicaragua, cuya popularidad creció en abril pasado, cuando intervino para que la Policía Nacional desistiera de un ataque armado contra cientos de universitarios, en una jornada en que se registraron varios estudiantes muertos.

Críticado por Ortega

El obispo también ha sido señalado por el presidente Daniel Ortega como uno de los sacerdotes que promueven un supuesto “golpe de Estado”.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora en el diálogo nacional entre el Gobierno y la sociedad civil, para superar la crisis, ha rechazado la teoría de “golpe de Estado”.

La religión católica es la más seguida en Nicaragua, con un 58.5 por ciento de los 6,3 millones de habitantes.

Miembros del clero han sufrido agresiones físicas y verbales, así como amenazas de muerte, y algunos templos católicos han sido profanados, según han denunciado los obispos, en especial Báez.

La crisis en Nicaragua ha dejado entre 322 y 481 muertos en protestas contra Ortega desde abril pasado, según organismos de derechos humanos locales y extranjeros, mientras el Gobierno cifra en 198 los fallecidos.

Ortega ha negado responsabilidad sobre los muertos.