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La campesina Anastasia Cruz, originaria de Jinotega, denunció ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), en Managua, que su hermano Bryan Rogelio Cruz Calderón fue brutalmente torturado por oficiales de la Policía Nacional al grado de que le cortaron sus testículos con un cuchillo y también le perforaron el ano.

Puñaladas que le cercenaron sus testículos, heridas en el ano y el abdomen que le dejaron expuestos sus intestinos, un balazo en la rodilla, patadas y culatazos en la cabeza y en todo el cuerpo, forman parte la lista de torturas al que fue sometido el 30 de agosto Bryan Rogelio Cruz Calderón y que lo han mantenido durante 17 días en un centro hospitalario.

La denunciante señala como responsables de dirigir la tortura a los oficiales de nombre Martín Garcia y Ervin Lobos.

El Nuevo Diario consultó a la delegación de la Policía Nacional en Matagalpa y Jinotega, donde la jefatura respondió que no darían ninguna información del caso.

La denunciante explicó que desconoce los motivos que tuvieron los oficiales de la Policía Nacional para propinarle a su hermano semejante tortura y de entrada aseguró que Cruz Calderón no se ha involucrado en ningún tipo de protesta contra el gobierno en su comunidad.

"El 30 de agosto él estaba en una hamaca con uno de sus hijos, cuando llegó en vehículo un grupo de policías, que al verlo comenzaron a dispararle y le dieron en una rodilla. Él saltó de la hamaca y corrió a un cafetal y allí lo siguieron hasta que lo agarraron", indicó en su relato la denunciante.

Agregó que una vez que lo capturaron en el cafetal, lo patearon, lo arrastraron y le dieron culatazos con los fusiles en la cabeza, y después lo llevaron a un sitio llamado la cascada de San Miguel, él iba herido, sangrando de la pierna por el balazo, allí lo siguieron golpeando y lo montaron a un vehículo con la boca ensangrentada", asegura la hermana de Cruz Calderón.

La denunciante agrega que después su hermano fue trasladado a la estación policial en Pueblo Nuevo, donde comenzaron a interrogarlo, y allí asegura que lo acusaron de haberlo visto en protestas y tranques contra el gobierno.

"Y luego ahi siguieron con los golpes y las torturas. Y fue cuando lo agarraron entre varios y mientras unos le agarraban las manos y las piernas, otro policía con un cuchillo comenzó a picarle los testículos hasta que se los cortaron y también se lo metieron en el ano", denunció Anastasia Cruz.

Mientras su hermana denunciaba el caso en la CPDH, a Cruz Calderón le daban de alta del centro hospitalario y en una comunicación telefónica con los promotores de los derechos humanos de la CPDH dijo que temía regresar a una celda policial.

"Yo lo que pido es que si me van a seguir manteniendo preso es que me den casa por cárcel porque no quiero seguir siendo torturado", dijo Bryan Cruz Calderón.