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Las violaciones de derechos humanos en el contexto de la crisis sociopolítica de Nicaragua fueron parte de la agenda del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, durante su tercera sesión ordinaria realizada este martes en Ginebra, Suiza.

Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), fue invitado a la sesión y tomó la palabra para denunciar las “graves violaciones” a los derechos humanos que se registran en Nicaragua desde el 18 de abril, cuando iniciaron las protestas en contra del Gobierno. 

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“Hemos expuesto toda la represión, la cantidad de muertos, personas torturadas y detenidas que hay en el país. Hemos expuesto la situación de asedio que viven los hombres y mujeres de prensa, obispos, sacerdotes y promotores de derechos humanos que el Gobierno ha venido reprimiendo”, explicó Carmona desde Ginebra en un video publicado por la CPDH. 

“Con esto esperamos más presión internacional y respaldo de las naciones del mundo, para salir de la crisis y que paren las violaciones de derechos humanos que aún sigue padeciendo el pueblo de Nicaragua”, expresó Carmona. 

Subprocurador niega 

En la sesión también participó Adolfo Jarquín Ortel, subprocurador de derechos humanos en Nicaragua y miembro de la Comisión de la Verdad, quien, según Carmona, negó la responsabilidad del Gobierno en la represión a las protestas y violaciones de derechos humanos.

“Escuchamos las declaraciones del subprocurador Jarquín Ortel que muestra otra realidad: dijo que en Nicaragua no hay violaciones de derechos humanos, que no hay presos políticos, que no hay torturados. Señala que todos estos actos son vandálicos y producto de una campaña en contra del Gobierno”, comentó Carmona. 

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Las declaraciones de Adolfo Jarquín Ortel, en su calidad de subprocurador de derechos humanos, estarían en contradicción con el último informe de la Comisión de la Verdad, de la que él es parte, porque reconoce la represión a las protestas y la existencia de al menos 222 muertos.

Cairo Amador, miembro de la Comisión de la Verdad, quien también intervino durante la sesión, sostuvo que “la paz social (en Nicaragua) debe ser mediante el diálogo” y que “sus bases converjan en el más corto tiempo en un diálogo nacional con visión de nación, sereno y respetuoso”.

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Amador enfatizó que la salida a la crisis debe pasar por elecciones transparentes y observadas por órganos internacionales. “La luz, al final de todo esto, son unas elecciones transparentes que expresen la voluntad popular. En este contexto, el rol de los garantes internacionales: OEA, ONU y SICA, tanto en el diálogo nacional como en el proceso electoral, están llamados a ser un gran aporte”, expuso Amador.

Un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), titulado “Violaciones de Derechos Humanos y abusos en el contexto de las protestas en Nicaragua”, concluye que "la respuesta de las autoridades reprimió sistemáticamente la disidencia al Gobierno”, y “aunque algunas manifestaciones se tornaron violentas, la mayoría de los manifestantes fueron pacíficos”.

“El uso de la fuerza letal por parte de las autoridades en contra de amenazas no letales, así como la utilización de grupos armados progubernamentales, también fueron violatorios del derecho internacional de los derechos humanos", revela el informe.