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El comisionado Joel Hernández, relator sobre los derechos de las personas privadas de libertad para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), insistió en la necesidad de que haya independencia judicial “para que los jueces puedan llegar a conclusiones justas” en las acusaciones por terrorismo contra manifestantes.

"El terrorismo no tiene nada que ver con el contexto de protesta", dice relator de la CIDH

“En un contexto general, el terrorismo se aplica a otras conductas ilícitas, aquellas que tienen por objeto causar temor entre la población con el propósito de obligar a las autoridades a que tomen o dejen de tomar una acción particular. Aquí (en Nicaragua) estamos hablando de otra situación totalmente diferente, no tiene nada que ver con el contexto de protesta”, dijo a El Nuevo Diario el relator de la CIDH.

Hernández señaló que los jueces nicaragüenses que conozcan las acusaciones de este tipo deben ser “muy rigurosos”, para llegar a conclusiones justas. “Esa es una valoración que tienen que hacer los jueces. Saber si el tipo de terrorismo sobre el cual se basa la acusación de la Fiscalía se está adecuando a la conducta por la que se acusa a la persona”.

Según datos oficiales, en Nicaragua hay al menos 204 personas detenidas por participar en las protestas contra el Gobierno, en las cárceles La Modelo y La Esperanza, pero organizaciones de derechos humanos contabilizan al menos 310 casos de detenidos acusados de terrorismo, y que la cifra de protestantes presos en todo el país podría llegar a 571.

Estos reos son considerados como “presos políticos” porque fueron capturados por civiles encapuchados o por la policía después de participar en protestas antigubernamentales, sin orden judicial ni cometiendo delitos, según las denuncias de sus familiares y organismos de derechos humanos.

“Lo que a nosotros nos parece muy importante es que las personas tengan un juicio justo, con todas las garantías y con la defensa adecuada que permita cuestionar esta acusación de terrorismo”, dijo el relator.

Tratos denigrantes

El comisionado de la CIDH, Joel Hernández, concluyó este jueves una visita de cuatro días al país. Durante su estadía se reunió con familiares de detenidos e identificó deficiencias y faltas en el debido proceso contra los manifestantes.

“Han sido testimonios muy dramáticos sobre la situación en que se encuentran las personas privadas de libertad. Hay testimonios de personas en donde nos relatan que ha habido abuso de la fuerza en las detenciones y en el tratamiento, lo cual podría dar indicios de malos tratos y hasta de tratos denigrantes”, comentó.

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Otra de las deficiencias que encontró el relator es que las personas no están siendo llevadas ante un juez dentro del término de 48 horas posteriores a su detención.

Recordó que las autoridades penitenciarias tienen la obligación de proveer salud, alimentación, agua y espacios dignos de alojamiento a las personas detenidas.

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Hernández dijo haber recopilado información valiosa de testimonios individuales que les permiten tener un panorama general de la situación de las personas detenidas, y señaló que “ayudaría muchísimo poder contar con información de fuentes oficiales para hacer un análisis más profundo”.

No pudo entrar a cárceles

El comisionado de la CIDH lamentó que las autoridades nicaragüenses no le permitieran el acceso a las cárceles y que tampoco aceptaran reunirse con él.

“No tuvimos autorización para ingresar a las cárceles. No hubo respuesta de parte del Gobierno y tampoco hubo respuesta para poder reunirnos con las autoridades. Esto hubiera sido una muy buena oportunidad para poder contrastar información y conocer cuáles son las políticas que está siguiendo el Gobierno en las detenciones”, agregó el relator.