Rafael Lara
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El mandatario Daniel Ortega fue señalado de poco serio por simplemente acusar a periodistas como los responsables de “colgar” documentos en las páginas electrónicas de la señora Rosario Murillo, para crear conflictos con la Iglesia Católica, por lo que la Asociación de Periodistas de Nicaragua, APN, y el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, consideran que el gobierno quiere utilizarlos como “chivos expiatorios”.

La crítica surgió por las declaraciones del presidente Ortega, quien sin decir nombres ni apellidos, culpó a periodistas por la filtración de documentos comprometedores en las páginas electrónicas oficialistas, donde supuestamente funcionarios del gobierno sandinista señalan de corrupta a la dirigencia de la Iglesia Católica nicaragüense.

Presidente no es serio

Róger Suárez, Presidente de la APN, consideró lamentable la falta de seriedad del presidente al hablar a “medias pintas” sobre los supuestos responsables de la carta que causó conmoción al pueblo católico, aparentemente enviada por el asesor presidencial Orlando Núñez y dirigida a Rosario Murillo, pareja del presidente.

“El primer mandatario no puede salir con más especulación, y debería hacer los señalamientos necesarios. Al decir únicamente que son periodistas, se crea situación más confusa. Es lamentable que a los periodistas se les utilice como chivos expiatorios”, dijo Suárez.

El presidente de la APN mencionó que es parte de la cultura política nacional querer matar al mensajero y no al responsable, tal como muchas veces ocurre en la Asamblea Nacional, donde se culpa a los periodistas de las acusaciones e insultos que los mismos diputados se lanzan.

Suárez se pregunta: ¿Por qué el presidente no lo dijo antes? ¿A qué se debió que el tema estuvo en los medios de comunicación por siete días, sin pronunciamiento oficial?

UPN: imperio es el culpable
Por su parte, Roberto Larios, Presidente de la Unión de Periodistas de Nicaragua, UPN, difiere de la anterior consideración, y más bien sostuvo que la directiva de su organización se reunió para abordar el tema, y cree que la carta realmente fue una acción de “Inteligencia” de los Estados Unidos contra el gobierno de Ortega.

“Tal como sucedió muchas veces en situaciones similares en los años ochenta”, expresó Larios, agregando que la intencionalidad se intuye porque ocurrió semanas antes del encuentro del Celam.

Indicó que algunos medios de comunicación le siguieron el juego, y todo estaba en “inventar” un conflicto entre la Iglesia Católica y el gobierno sandinista. “Divulgar los nombres es una decisión de Estado, pero con el tiempo se conocerá”, dijo el presidente de la UPN.

Que se deslinden responsabilidades

Para la doctora Vilma Núñez, Presidenta Ejecutiva del Cenidh, el Presidente está dando “palos de ciego”, y quedó en ridículo.

“Primero su otro yo, que es la Secretaria de Comunicación y esposa, dice que fueron hackers de lujo --piratas electrónicos-- y ahora es a los periodistas a quienes se quiere culpar de la situación. Lo cierto es que el mandatario siempre tiene que estar en conflicto con algún sector con declaraciones confrontativas”, expresó Núñez.

La representante del Cenidh dijo que si es cierto que la Presidencia tiene los nombres de los periodistas, lo mejor sería que los diga, para que se explique si salieron de su mismo partido, de dónde sacaron la carta, y después den a conocer por qué la misma Presidencia se contradice.