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Un grupo de familiares de manifestantes detenidos denunció que aún hay restricciones en las visitas y falta de atención médica oportuna en los centros penales, contrario a lo que afirma el Gobierno sobre una supuesta “garantía” de los derechos humanos de los presos.

Sara Oporta, madre de Guillermo Sobalvarro, uno de los protestantes que está siendo señalado de intento de robo en la casa del jefe policial Juan Valle Valle, aseguró que desde que su hijo fue apresado el pasado 15 de junio, no le han cedido ninguna visita con sus familiares ni le han transferido a una clínica médica para tratar una afección en la piel que contrajo dentro del penal.

“Mi hijo tiene un hongo que le ha avanzado de los pies hacia el resto del cuerpo. La jueza ha dado tres mandamientos para que lo lleven a medicina legal y no lo han llevado”, declaró Oporta.

Por su parte, Mariela Cerrato, madre de María Adilia Peralta y suegra de Cristhian Fajardo, líderes del Movimiento 19 de Abril de Masaya que están siendo procesados bajo acusaciones de terrorismo, señaló que hasta este viernes 21 de septiembre pudo visitar a Fajardo por primera vez desde que fue apresado el pasado 22 de julio.

Desmienten propaganda

Aunque el Gobierno divulgó esta semana una serie de fotografías donde “demuestra” que se “respetan los derechos humanos” a los acusados por terrorismo como un acto de propaganda, Cristhian Fajardo, Pedro Mena, Medardo Mairena y Carlos Brenes, permanecen en aislamiento en una celda de máxima seguridad sin atención médica de ningún tipo, afirmó Mariela Cerrato.

Además, tanto en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN) como en el Penitenciario Integral de Mujeres La Esperanza, sufren de infecciones en la piel por las condiciones a las que están expuestos y por la falta de acceso a servicios médicos o medicamentos, denunciaron las madres.

El colectivo Comité de familiares de presos políticos, conformado recientemente, denunció también ayer ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) que las autoridades de los centros penitenciarios están restringiendo el ingreso de agua y otros productos básicos a los reos.

Los asedian

Por otro lado, los denunciantes aseguraron ayer que para poder ingresar paquetes con productos para sus familiares, tienen que esperar entre las 6 a.m. y las 4 p.m. para ser atendidos por los funcionarios de las cárceles, quienes además los asedian.

“Cada que vamos nos toman fotos, no les pasan todo lo completo de los paquetes, nos dejan en el sol todo el día”, señaló Sara Oporta, madre de Guillermo Sobalvarro.

Para Pablo Cuevas, funcionario de la CPDH, los parientes de los presos sufren de “maltrato y discriminación” al ser tratados de manera despectiva por las autoridades de los centros penales.

¿“Aquí no sólo torturan a los presos dentro de las cárceles, sino a sus familiares porque no les permiten que tengan una relación adecuada al negarles las visitas”, criticó Pablo Cuevas, funcionario de la CPDH.